Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

jueves, 28 de julio de 2022

    Continúan los comentarios relacionados con el proceso que anunció el gobierno de Estados Unidos —al que se unió Canadá— para obligar a nuestro país a que cumpla con el Tratado de Libre Comercio en materia energética. Al iniciar el procedimiento lo que buscan es defender los intereses de sus empresas energéticas en México ante la negativa de la participación privada en el sector.

    El asunto es que con esta medida México contraviene lo acordado en el tratado comercial que entró en vigor en agosto de 2020. De no llegar a un acuerdo entre los gobiernos —dice un comentarista en el periódico El País— en los próximos 75 días, un panel de controversias emitirá un fallo. Si este exige a México cambiar su legislación y no cumple, los socios comerciales pudieran imponer aranceles a los sectores exportadores que más dependen del T-MEC como es el de agricultura.

    Cuando llegó la anterior información al gobierno de México, el presidente no le dio importancia y solamente informó que el 16 de septiembre, aniversario de la independencia nacional, dará una declaración al respecto. Pero ya anunció que nuestro país no es colonia y que él no es “pelele de ningún gobierno exterior”. Además, —afirmó— que la CFE y Pemex son de los mexicanos y el que no los defienda será un traidor”. Y hace cuatro días remató: “Me llama la atención que haya tanto traidor a la Patria, en vez de defender a México defienden los intereses de países y empresas extranjeras”.

    No lo hubiera dicho. Ahora se enfrenta a las críticas de economistas, hombres de negocios pero, particularmente de periodistas que escriben en los principales diarios del país y del extranjero: Enrique Quintana, Macario Schettino, Raymundo Riva Palacio, Pablo Hiriart y Beatriz Pagés, directora de la revista Siempre.

    Pregona el presidente que se pretende dañar la soberanía nacional al tratar de apoderarse de la CFE Y Pemex, aunque la mayoría de los mexicanos sabemos que ello no es posible. Además de lo que establece el artículo 27 constitucional, el T-MEC en su capítulo 8 es contundente al respecto: “México tiene el dominio directo y la propiedad inalienable e imprescriptible de todos los hidrocarburos en el subsuelo del territorio nacional, incluida la plataforma continental y la zona exclusiva económica situada fuera del mar territorial y adyacentes a éste, en mantos o yacimientos, cualquiera que sea su estado físico, de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

    Si así lo establece el T-MEC ¿cuál peligro para la soberanía? Los tres países deben respetar los acuerdos sobre todo en lo que se refiere a los recursos energéticos. Lo que sucede es la terquedad por llevar adelante los dizque beneficios generados por la CFE y Pemex, a sabiendas de los problemas financieros y de servicios que vienen arrastrando. No se necesita ser economista para reconocer que Pemex está en bancarrota y solo la ayuda de miles de millones de pesos aportados por el gobierno le permite funcionar.

    Por su lado la CFE con las restricciones impuestas a las empresas privadas, no se ve capaz de generar energía a toda la población del país. “Ahora —dice Macario Schettino— la idea tan arraigada de López Obrador de resucitar a Pemex y CFE se ha convertido en un problema internacional. Para él como para muchos mexicanos que sufren el adoctrinamiento del nacionalismo revolucionario, México es el petróleo y éste es Pemex”

    Los aduladores no entienden o no quieren entender —fanatismo ciego— que la iniciativa privada con inversionistas mexicanos y extranjeros, ha hecho posible la calidad y el costo de las gasolinas, el abasto en la electricidad y el cuidado del medio ambiente. Pero ahora tenemos problemas, entre ellos la quema de combustibles fósiles que originan el cambio climático, los apagones y los aumentos en las tarifas eléctricas.

    Si a lo anterior sumamos las violaciones a los tratados comerciales con Estados Unidos y Canadá y los reclamos legales basados en el T-MEC, pues lo menos que podemos pensar es que la va a ir mal a México.

Julio 27 de 2022.

sábado, 23 de julio de 2022

LOS PELIGROS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

    En plática de sobremesa con mi nieta Martha Reyes, su esposo Carlos Angulo y su hija Romina, tocamos el tema de la escasez del agua potable en la ciudad de La Paz, que afecta especialmente a las familias de las colonias populares. Y el problema suscitado al prohibirle a los “piperos” la comercialización del vital líquido.

    En esas estábamos cuando de pronto Romina me preguntó: “Abuelo dicen que la falta de agua se debe al cambio del clima ¿es verdad?”

    De pronto, la pregunta me tomó de sorpresa, sobre todo para explicarle que el cambio climático obedece a otros factores, aunque inciden en las sequias cada vez más frecuentes en muchas partes del mundo. En principio se tiene que entender que el clima es el resultado de lo que se ha dado en llamar el efecto invernadero.

    —Pero, ¿qué cosa motiva el cambio climático?

    —Mira —le dije a Romina— en la atmósfera existe una capa de gases que rodea a la Tierra y se llaman así, “gases de efecto invernadero”. Los principales son el vapor del agua, el bióxido de carbono, el metano y también el ozono. Estos gases retienen parte de la radiación térmica emitida por la superficie terrestre tras ser calentada por el sol manteniendo la temperatura del planeta a un nivel adecuado para el desarrollo de la vida. Cuando estos gases aumentan se pierde el equilibrio de la temperatura y se produce el calentamiento global. Ese aumento en los gases lo producen las actividades de las personas cuando usan los vehículos que funcionan con combustibles fósiles (gasolina, diésel y otros) emitiendo bióxido de carbono en grandes cantidades. También la explotación del ganado cuyos excrementos generan el gas metano.

    —¿Y qué males ocasiona el aumento del calentamiento global de la tierra? —insistió en preguntarme Romina.

    —Males son muchos —le contesté— por ejemplo los deshielos en los polos y como resultado el aumento del nivel del mar ocasionado la inundación de poblaciones costeras, la aparición de huracanes devastadores, las sequías y la migración de personas a lugares más seguros.

    —Cómo verás —le dije— el mundo se encuentra en peligro para su existencia y solo con medidas extremas se podrá solucionar. Por lo pronto habrá que utilizar menos combustibles fósiles y cambiarlos por energías verdes que son las originadas por el sol, el viento y las corrientes de agua. Impulsar el uso de bicicletas en lugar de vehículos de motor.

    La mayoría de los países saben de los males que provoca el calentamiento global y por eso se han comprometido a reducir el uso de combustibles fósiles. Algunos países de Europa ya lo están logrando. Otros en cambio —México entre ellos— aún insisten en utilizar esa clase de combustibles, sin reparar en el daño que causan a la humanidad. Se pretende que para el año 2050 se elimine totalmente el consumo de los derivados del petróleo.

    Sin embargo, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania está impidiendo estos propósitos. La carencia de gas para generar electricidad está obligando a varios países a seguir utilizando los combustibles fósiles multiplicando así los peligros del cambio climático.

    Y respecto a la carencia de agua en nuestra ciudad es un problema de muchos años atrás. La extracción del agua de los pozos no es suficiente para satisfacer la demanda de la población. En un estudio que se hizo para conocer el suministro de agua potable para La Paz, afirma que actualmente se extraen 26 millones de litros agua anuales, pero las necesidades son del orden de los 29 millones, por lo que existe un déficit de 3 millones. Y si tomamos en cuenta que el 45 % del agua se pierde por las pésimas condiciones de la red que distribuye el vital líquido, pues el problema es más grave de lo que se supone.
    
    Por otro lado, el asunto de los piperos y sus ganancias es la gota que derramó el vaso. 

Julio 20 de 2022.

viernes, 15 de julio de 2022

UN DIÁLOGO POSIBLE

    Me gusta leer algunos artículos de la revista Letras Libres. A veces sobre ciencia, literatura, economía y política. Sus colaboradores son expertos en los temas que exponen y además lo hacen con claridad y serios argumentos. Uno de ellos es Luis Antonio Espino.

    En edición reciente apareció un artículo de Espino bajo el título de “Respiremos, Pensemos, Cambiemos”. Como preámbulo escribe: “El populismo ha destruido la conversación pública sensata y ordenada y la ha saturado con escándalos y peleas. Es posible cambiar ese rumbo”.

    Es una crítica a un sistema de gobierno donde la demagogia ocupa un lugar preferente, dirigido a personas que creen a pie juntillas las supuestas verdades expuestas, mismas que al fin de cuentas solo son mentiras.

    Pero afín a la posverdad evitan la confrontación y el diálogo, únicos capaces de encontrar remedios a los graves problemas por los que atraviesa el país. “Empezando por el Jefe de Estado —dice el articulista— la clase política ya no busca generar una conversación pública mínimamente ordenada y sensata, que nos permita entender los problemas de México, discutir alternativas de solución y explicar a la sociedad que acciones deben tomarse para resolverlos”.

    Pero, ¿en verdad la clase política se niega a una conversación pública? ¿O el mismo presidente del país niega a dialogar con los que no están de acuerdo con su forma de gobernar? Es razonable pensar que al menos los partidos opuestos al que está en el poder estén dispuestos a iniciar acuerdos ciudadanos en pro de la unidad nacional, aunque dudamos que Morena, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista acepten compartir, discutir y buscar soluciones a los problemas sociales y económicos, en un marco de compatibilidades resultado de opiniones, críticas y planteamiento de soluciones viables y adecuadas. Y si lo hacen que lo hagan en un ambiente de concordia ya que lo que se busca es el bienestar de México.

    En los últimos días y debido al alarmante aumento de homicidios y violencia, periodistas e instituciones civiles —la iglesia entre ellas— han insistido en la necesidad de una cruzada nacional tendiente a buscar la unidad de todos los mexicanos, dejando atrás la polarización y el odio que genera la misma.

    La sociedad mexicana tiene que estar consciente de los aciertos y equivocaciones de la administración pública; no caer en la ignorancia o la indiferencia y dejar que las cosas pasen sin ponerle remedio. No se puede aceptar la sentencia de que los pueblos sumisos tienen el gobierno que se merecen.

    Los partidarios de la 4T no deben permanecer ajenos a lo que está sucediendo en el país. Las malas decisiones en la economía donde se ha despilfarrado miles de millones de pesos en obras de dudoso beneficio, aunadas a la inseguridad y la escasa atención a los problemas de la salud y la educación, son cuestiones que deben analizarse con criterios amplios, alejados de la propaganda oficial que afirma lo contrario, que todo va viento en popa.

    Si todos nos ponemos de acuerdo y sustituimos la honestidad por las obsesiones, es seguro que libraremos los escollos que están frenando el desarrollo del país. Aún es tiempo, antes que México sufra un retroceso difícil de resolver en los próximos años.

    Bien lo dice Luis Antonio Espino “Podemos llevar la conversación a lo que queremos para México. Y así, con nuestra atención puesta en donde debe, comenzaremos a ser capaces de decidir que vamos a hacer para sanar este, nuestro atribulado país. Respiremos, Pensemos, Cambiemos.

Julio 13 de 2022.