Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

martes, 28 de julio de 2026

DE PADRE TIGRE… PINTITO

    Cuando Félix Ortega Aguilar inició su movimiento armado contra las fuerzas federales en 1913, lo acompañaron dos de sus hijos, José María y Félix Justino, ambos con grados militares. Al lado de su padre sostuvieron combates en la parte sur de la península.

    Tras el cuartelazo que obligó a Ortega a refugiarse en los Estados Unidos, la revolución en Baja California Sur se dio por terminada, aunque Justino con su grado de capitán continuó la lucha iniciada por su padre. En ese mes de mayo Félix Justino se encontraba en San José del Cabo cuando le llegó la noticia de la traición a su padre. Con escaso armamento y hombres, no dudó en seguir combatiendo a las tropas federales ahora dirigidas por el mayor Urbano Angulo nuevo jefe político del Distrito, en lugar de Federico Cota.

    Con más de cien hombres que se habían unido a su causa, entabló combates en Todos Santos, El Triunfo y Santiago. Después, cuando le fue imposible la permanencia en la región, se decidió por retirarse hacia el norte pasando por la zona de Intermedios—entre La Paz y Loreto—y allí se enfrentó a los federales que iban en su seguimiento.

    Con dificultades llegó a los linderos de Santa Rosalía el 17 de septiembre de 1915 donde atacó a la guarnición militar que custodiaba el pueblo. Con varias bajas, el capitán Justino ordenó la retirada. Sin obstáculos, el grupo orteguista llegó al Distrito Norte donde el coronel Esteban Cantú los recibió en paz y les permitió establecerse como colonos o soldados. Con ello se cerró una etapa —dice Francisco Javier Carballo— de la revolución en la península que tuvo una duración de dos años, dos meses.

    Habrían de pasar 55 años para que otro pintito, Félix Alberto Ortega Romero, revolucionaria la conciencia de los sudcalifornianos, pero ahora utilizando las armas del periodismo. Loreto 70 como un eco del pasado, es el mejor ejemplo de los anhelos de justicia ciudadana que logra, con su participación valiente y decidida, que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen.

    Pero ni Federico Cotas ni Urbano Angulo lograron someter a Félix Ortega y su hijo Justino. Fue por eso que en venganza fusilaron a Vicente hermano de Félix y el destierro de la familia, Doña Catalina Núñez y todos sus hijos.

Mayo 08 de 2026

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