Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

miércoles, 29 de julio de 2026

FÉLIX JUSTINO ORTEGA EL ÚLTIMO COMBATIENTE

    En el mes de mayo, luego de la rebelión de un grupo de militares contra el gobierno del Jefe Político Félix Ortega Aguilar y su obligado destierro a los Estados Unidos, en San José del Cabo se encontraba su hijo Félix Justino al frente de un contingente armado respaldando el gobierno de su padre.

    Las narraciones históricas que hablan de la Revolución en el Distrito Sur de la Baja California son parcas cuando se refieren a este personaje. Sin embargo, con su grado de capitán acompañó a su padre en todos los enfrentamientos que se dieron a lo largo de ese movimiento que puso en jaque al ejército federal y a las fuerzas policíacas de la jefatura política al mando de Federico Cota, un consumado porfirista.

    En el libro “Pervivencias” escrito por su hijo Félix Alberto, junto con los recuerdos de su vida en el rancho de Las Playitas, hace mención en los capítulos XV, XVI y XVII de los acontecimientos que tuvieron lugar luego de conocerse la destitución de su abuelo y las medidas urgentes que tomó su padre a fin de no someterse a las nuevas autoridades del Distrito.

    “Yo, mientras tanto —rememora Félix Justino— guarnecía la plaza de San José del Cabo con un destacamento de ocho a nueve hombres, estábamos protegiendo la única estación inalámbrica que nos tenía en comunicación con el macizo de la República. En ese sitio me quedé prácticamente copado, sin el auxilio de mi papá, rodeado de gente hostil pues muchos habían dado la voltereta como suele suceder y para añadir lo peor, me hallaba de espaldas al mar. Eso me orilló a aumentar mis efectivos a cerca de un centenar de hombres”.

    Después de un compás de espera, Félix Justino recibió la noticia de que una expedición de 200 hombres se acercaba para someterlos y pedirles que entregaran las armas.

    “Consulté a mis oficiales —prosiguió— fogueados como estábamos en el oficio de la guerra de guerrillas, todos jóvenes y valientes, con una tropa escogida y de moral elevada, con 75 buenos rifles y suficiente parque capturado al ejército federal, más las reservas decomisadas, decidimos pelear, sondeando la salida al Distrito Norte y atacando de frente”.

    Días después, la jefatura política les prometió enviarles un barco para que los llevara a la contracosta y dar por terminado el conflicto armado. Lo que sucedió después será motivo de la crónica siguiente.

Julio 13 de 2026

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