Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

jueves, 1 de agosto de 2024

LAS MUJERES EN LA CONQUISTA DE AMÉRICA

    La historia del descubrimiento de América a partir del año de 1492 y las sucesivas exploraciones fueron hechas por hombres que simbolizaban, según una tesis de Lucille Jane Bisselle, “todo lo que es un punto de vista imperial: violencia, crueldad, la persecución de la riqueza y el poder”. Sin embargo, llegaron también mujeres que compartieron los afanes por conquistar y colonizar esas nuevas tierras descubiertas.

    Una de ellas fue Juana de Zárate, adelantada del Río de la Plata. Esta mujer fue esposa de Juan Ortiz de Zárate quien llegó a América y formó parte de los encuentros armados entre Francisco Pizarro y Diego de Almagro. Después vivió en la región de Charcas hoy Bolivia donde se convirtió en un rico hacendado. Era dueño de fincas, hatos de ganado y un capital de siete mil ducados.

    Pero el gusanito de la política le ganó la partida. Elevó una petición al rey de España al cual solicitó la oportunidad de ocupar el puesto de adelantado y gobernador del Río de la Plata y el Paraguay. En 1564 ya fungía como tal, además de que el soberano le otorgó el nombramiento de “dos vidas” es decir, por dos generaciones.

    Ortiz de Zárate tenía una hija, Juana, hija de una princesa inca. Ella, a la muerte de su padre, ocupó su lugar y se convirtió en adelantado y gobernadora de esa región de América. No obstante, su corta edad —quince años— se ocupa del cargo, aunque en realidad el responsable será con el que contraiga matrimonio. En tanto un pariente de apellido Mendieta estuvo al frente de la administración en forma interina.

    En busca de esposo la pretendieron tres jóvenes, pero ella se decidió por Juan Torres de Vera, un noble oficial comisionado en el pueblo de Chuquisaca. De esa forma Torres de Vera se convirtió en adelantado del Río de La Plata. Pero las cosas resultaron mal, porque el virrey del Perú, Francisco de Toledo había propuesto a su ahijado Antonio de Meneses, y al saber su rechazó montó en cólera mandando detener a Juana.

    Lo que no sabía era que Juana estaba embarazada por lo que decidió internarla en un convento. En ese entonces Juana tenía 17 años de edad. Cuando el virrey de Toledo regresó a España, Juan Torres de Vera reclamó al rey su título de adelantado, así como liberar a Juana de su prisión. Pero ninguno de sus propósitos logró.

    En enero de 1584, murió Juana. Tenía 23 años. La leyenda dice que murió de pena y del amor frustrado de su esposo. Pero no todo se perdió porque su hijo Juan Alonso de Vera y Zàrate llegó a ser gobernador de Tucumán e impulsor de la fundación de la universidad de argentina de Córdoba.

    Muchas mujeres participaron en la conquista y colonización de América. Entre ellas Isabel de Guevara, Isabel Barreto, Catalina Montejo, Aldonza Villalobos, Inés Suárez.

Julio 21 de 2024.

domingo, 28 de julio de 2024

ULOA EN CALIFORNIA, VALDIVIA EN CHILE

    En los descubrimientos que tuvieron lugar en los años en que por primera vez se conoció la península de la Baja California, y los realizados por navegantes españoles en los litorales de lo que hoy es América Central y América del Sur, coincidieron los tiempos de dos descubridores: Francisco de Ulloa y Pedro de Valdivia.

    En 1539 Hernán Cortés preparó una nueva expedición a California y la puso al mando de Francisco de Ulloa. En ese mismo año, Francisco Pizarro gobernador del Perú autorizó a Valdivia para conquistar la región descubierta años antes por Diego de Almagro. Era la región donde hoy se localiza el país de Chile.

    Provisto de lo necesario, el 8 de julio de 1539, al frente de tres navíos, Ulloa zarpó del puerto de Acapulco. La misión encomendada por Cortés era explorar la mayor parte de la isla y buscar a Diego Hurtado de Mendoza perdido en el año de 1532.

    En su recorrido perdió uno de sus barcos, pero con los otros dos llegó a Santa Cruz donde encontró la colonia fundada por Cortés destruida por los indios. No perdió el tiempo y ordenó regresar al continente y a la altura del río Fuerte recorrió las costas al norte hasta llegar a la desembocadura del río Colorado,

    Después de explorar los litorales de la supuesta isla arribó al extremo de esa región la que hoy se conoce como Cabo San Lucas. A partir de ese lugar recorrió la costa por el lado del Pacífico hasta llegar a la isla de Cedros. Era el mes de abril de 1540 cuando ordenó el regreso de una de las embarcaciones y con la otra, La Trinidad, exploró más al norte cerca del paralelo 30. De ese lugar se regresó debido a los fuertes vientos y optó por regresar a la Nueva España.

    Pero La Trinidad jamás llegó a puerto, por lo que se asegura que naufragó antes de llegar a la isla de Cedros, muriendo todos los tripulantes, Ulloa entre ellos.

    Por su parte, Pedro de Valdivia recorrió la región sur de Chile y después de muchos sufrimientos se instaló en un valle donde hoy se encuentra la ciudad de Toledo. Allí, en nombre del rey tomó posesión de las tierras. En esos años fundó ciudades como Santiago, Concepción y La Imperial. En el año de 1541 se le nombro gobernador y capitán general del Reino de Chile.

    Pasados los años y siempre con la intención de llegar al extremo sur de esa región donde se encontraba el estrecho de Magallanes, en 1548 envió a Francisco de Ulloa a explorar los mares del sur del país. Pero no obstante los intentos de colonización de Valdivia, siempre tuvo como enemigos a los indios.

    En diciembre de 1553, ante la destrucción del fuerte de Tucapel, el gobernador llega en su auxilio, pero fue atacado por los mapuches. La derrota de sus tropas era inminente y pretendió huir, pero fue apresado. Muere en medio de torturas en ese mismo año. Tenía 56 años de edad.

    Valdivia no murió en el mar como Ulloa. Pero los dos son protagonistas de la conquista de América. El primero en California, el segundo en Chile.

Julio 10 de 2024.

martes, 16 de julio de 2024

LA LEYENDA DE EL DORADO

    En el transcurso de los descubrimientos en América, cundió la noticia de que en un lugar situado en las regiones de Colombia existía un pueblo con casas y calles de oro. La leyenda cuenta que una tribu refugiada en medio de la selva enterraba a sus muertos en la laguna de Guatavita. A los muertos los envolvían en sábanas y les colocaban flores y una gran cantidad de joyas de oro. Ese lugar fue conocido como el Dorado por los conquistadores.

    Esa leyenda tiene mucha similitud con otra que se originó durante las exploraciones del noroeste de México en el siglo XVI cuando se tuvo noticia de siete ciudades llenas de oro conocidas como Cibola y Quvira. Lo anterior originó que exploradores como Francisco Vázquez de Coronado organizaran expediciones en busca de ellas. Pero nunca las encontraron.

    El Dorado buscado por varios exploradores jamás dio resultados. Fue por eso que en 1558, el virrey Andrés Hurtado de Mendoza, virrey del Perú, autorizó a Pedro de Ursúa en su calidad de Capitán General, para buscar las ciudades de Omagua y el Dorado. Fue una expedición que terminó en un rotundo fracaso.

    Durante su recorrido los expedicionarios llegaron al río Amazonas —usaron bergantines, balsas y canoas— y en una isla conocida como García descansaron una semana. Pero a esas alturas, el descontento de los hombres que lo acompañaban iba en aumento, sobre todo por no encontrar lo que buscaban, pero además, porque Ursúa le dedicaba más atención a su amante Inés de Atienza quien estuvo con él desde principios de la expedición y no ponía atención a las inconformidades de la tropa.

    Mientras tanto, el malestar de sus hombres originó una conjura para asesinar a Pedro de Ursúa. El cabecilla de la rebelión fue Lope de Aguirre. En la noche del 1º de enero de 1561 los conjurados entraron a la tienda del capitán quien los recibió confiadamente. No le dieron tiempo de defenderse y lo mataron hundiéndole una espada en el pecho.

    Dueño de la situación, Lope de Aguirre continuó la búsqueda de el Dorado, atravesó las regiones de la hoy Venezuela y se apoderó de pueblos a base de asesinatos y un terrible ejercicio de su poder. Por supuesto lo anterior causó inquietud entre la tropa que seguía a su lado, dado su carácter altanero y la forma despótica como los trataba. Y le pasó lo mismo que a Pedro de Ursúa. Cuando se vio en peligro de muerte cometió una de las mayores atrocidades: le quitó la vida a su hija antes de que él muriera de varios arcabuzazos. Fue decapitado y su cabeza expuesta en una jaula de hierro. 

16 de julio de 2024

domingo, 7 de julio de 2024

LAS AMAZONAS (2)

    Fray Gaspar de Carbajal cuenta que en la refriega lograron matar a siete u ocho amazonas. Pero temiendo un nuevo ataque Orellana ordenó la retirada. A poco de navegar encontraron otro poblado donde capturaron a un indio quien les dio noticias de las mujeres que vivían tierra adentro.

    Este indígena confesó al capitán que en la “ciudad donde vive la reina, hay cinco casas del sol en donde guardan sus ídolos de oro y plata en figura de mujeres. Y también que “se unían con hombres de una provincia cercana. Dijo que las preñadas si tienen varones los matan o los envían a sus padres, y si es hembra la crían con gran regocijo y que todas ellas tienen por señora llamada Coroni”.

    El relato del dominico Carbajal sobre lo dicho por el indio ha sido analizado por investigadores, quienes creen que los atacantes de los españoles no eran personas del sexo femenino. Dicen que eran hombres integrantes de una etnia atípica conformada por personas altas y blancas, con miembros sexuales diminutos y el cabello muy largo, sedoso y brillante, todo lo cual los asemejaba a mujeres.

    Recordamos aquí el mito de la isla Califerne habitada por mujeres. Ese mito que llegó al Nuevo Mundo originando su búsqueda por Cristóbal Colón, Hernán Cortés y gran parte de los conquistadores españoles.

    Pero siguiendo con la aventura expedicionaria de Francisco de Orellana, luego del encuentro con las amazonas, prosiguieron su viaje hasta que llegaron a las costas del Atlántico. En su recorrido arribaron al golfo de Paria en tierras venezolanas y de allí se dirigieron a Santo Domingo. Después de aprovisionarse partió hacia España donde informó al monarca de sus descubrimientos.

    En el año de 1545, con el nombramiento de gobernador y capitán general de las tierras descubiertas, Orellana preparó otra expedición al mando de cuatro barcos. Su intención era internarse de nueva cuenta por el río Amazonas.

    Nomás que en esta ocasión la suerte le fue adversa. Tras muchos días de luchar contra la corriente, 57 de sus hombres murieron de hambre y el resto acampó en una isla habitada por indios amistosos.

    Ante la gravedad de la situación, el capitán salió en busca de alimentos, pero al regresar fue atacado por los indios que le mataron a 17 de sus compañeros y él resultó herido. La suerte en esta ocasión no estuvo de su parte. Un año después, en el mes de noviembre de 1546, falleció, “en algún lugar del que no se tiene constancia, ni cruz, ni tumba”.

Nota: En Amazonas (1) anoté que en 1541 Francisco de Ulloa recorría la península de California. No fue él. En ese año se estaba preparando la expedición de Juan Rodríguez Cabrillo. 

Junio 22 de 2024.

viernes, 28 de junio de 2024

LAS AMAZONAS (1)

    Dentro del grupo de aventureros españoles que llegaron al Nuevo Mundo se recuerda el nombre de Francisco de Orellana, el descubridor del río Amazonas. Y también de un pueblo indígena gobernado por mujeres.

    Orellana llegó a América muy joven acompañando a su pariente Francisco Pizarro el conquistador del Perú. Junto a él participó en batallas contra las fuerzas sublevadas de Diego de Almagro que culminaron con la muerte del opositor de Pizarro.

    Después de la muerte de Francisco en 1541 a causa de una traición de los almagristas, su sucesor Gonzalo Pizarro, en su carácter de gobernador del Perú, comisionó a Orellana para organizar una expedición hacia una región donde se aseguraba existía un lago tranquilo en cuyas orillas la arena estaba formada por guijarros grandes y pequeños de oro y piedras preciosas.

    Gonzalo y Francisco organizaron la expedición, pero el segundo se adelantó a fines de febrero de 1541 —en ese año Francisco de Ulloa recorría los litorales de la península de California— con 220 españoles, varios cientos de indios, caballos y perros. Después de varios días llegaron al río Coca.

    En su recorrido pasaron hambre ya que no encontraron ninguna aldea. Fue por eso que Pizarro dio instrucciones a Orellana para que se adelantara en busca de víveres. En un bergantín construido ahí mismo se adentraron en las caudalosas aguas corriente abajo, en tanto Gonzalo haría la travesía por la ribera.

    Pasaron los días y el hambre y las enfermedades se hicieron presentes. Al fin, a lo lejos, escucharon el sonido de tambores señal de que cerca se encontraba una aldea. En efecto llegaron a ella y se apoderaron de los alimentos de los indígenas.

    Después, contra lo dispuesto por Pizarro que regresaran con víveres para el resto de la tropa, los expedicionarios decidieron no regresar y seguir adelante con sus exploraciones. Con dos nuevos barcos continuaron navegando hasta que encontraron el río Amazonas. Era el mes de febrero de 1542.

    Al continuar su recorrido se internaron por los afluentes a los que llamaron río de la Trinidad, río Negro y río Madeira. Y días después llegaron al legendario reino de las guerreras amazonas. En este lugar tuvieron un enfrentamiento con mujeres. El capellán fray Gaspar que los acompañaba dijo de ellas: “Estas mujeres son muy altas y blancas y tienen el cabellos muy largo y destrenzado; son membrudas, andaban desnudas, en cueros y atapadas sus vergüenzas, con sus arcos y flechas en las manos, haciendo tanta guerra como doce indios, y en verdad que hubo muchas de estas que metieron un palmo de flecha por uno de los bergantines y otros menos que parecían nuestros bergantines puerco espín”.

viernes, 21 de junio de 2024

INÉS DEL ALMA MÍA

    La novelista Isabel Allende es la autora de la historia de una mujer que acompañó a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile. Es una bella historia de amor, lucha, traición y pasión. Isabel pone en boca de Inés Suárez:

    “Supongo que pondrán estatuas de mi persona en las plazas y habrá calles y ciudades con mi nombre, como las habrá de Pedro de Valdivia y otros conquistadores, pero cientos de esforzadas mujeres que fundaron los pueblos mientras sus hombres peleaban, serán olvidadas”.

    Inés Suárez fue una joven y humilde costurera extremeña que se embarca hacia el Nuevo Mundo para buscar a su marido extraviado en sus sueños de gloria al otro lado de Atlántico. En América no encuentra a su marido, pero sí un amor apasionado en la persona de Pedro de Valdivia quien, junto con ella, se enfrenta a los peligros de la conquista y fundación del reino de Chile.

    Después de tomar parte en varias campañas en Europa en los años de 1525 a 1527, Pedro de Valdivia se trasladó a América. Allí luchó al lado de Francisco Pizarro en la guerra civil que estalló entre los conquistadores españoles por la conquista del Perú. Derrotado el gran rival de Pizarro, Diego de Almagro, en el año de 1538, fue pasado por las armas.

    La conquista de Chile comenzó en 1540, coincidentemente con las exploraciones de Francisco de Ulloa a la península de California, cuando partió desde Cuzco al mando de cien hombres. En su recorrido por tierras chilenas y después de varios enfrentamientos con los indios de la región, logró fundar ciudades como la de Santiago, Concepción y la Imperial. En el año de 1541 fue nombrado Gobernador y Capitán General del Reino de Chile.

    Sin embargo, los españoles siempre tuvieron el asedio de los indígenas. Con apenas unos meses de vida, los indios Picunches asaltaron la ciudad de Santiago y la saquearon por completo. A duras penas la reconstruyeron y cundo volvieron a atacarla, dicen las crónicas que Inés Suárez hizo decapitar a siete caciques y expuso las cabezas para aterrorizar a los atacantes.

    Valdivia tuvo un terrible final. En 1553, los indios Mapuches destruyeron un fuerte español al sur de la región. Al saberlo, Valdivia acudió al lugar al frente de 42 soldados y un grupo de indios aliados, pero de pronto se vieron rodeados por miles de indios Mapuches dirigidos por el caudillo Lautaro. Fue una masacre, solo un fraile que los acompañaba y el propio Valdivia quedaron con vida.

    Valdivia fue ejecutado tras sufrir terribles torturas. Según el cronista Góngora Marmolejo, sus captores le quitaron la ropa y con unas cáscaras de almeja le cortaron los músculos de los brazos, los asaron y se los comieron. Luego lo decapitaron. 

Junio 12 de 2024

jueves, 13 de junio de 2024

AMÉRICA, LOS DESCUBRIMIENTOS

    En mi último libro publicado al que titulé “California, los descubrimientos paralelos” hago mención de los navegantes y exploradores que llegaron al continente americano años después de que lo hiciera Cristóbal Colón en el año de 1492. Sobresalen los nombres de Alonso de Ojeda, Vasco Núñez de Balboa, Francisco Pizarro, Juan Ponce de León, Pánfilo de Narváez, Hernán Cortés, Juan Díaz de Solís y Pedro de Valdivia.

    La mayoría de ellos, como descubridores y conquistadores, coincidieron en los años cuando Cortés llegó a la península de California en el año de 1535 y después con las exploraciones de Francisco de Ulloa y Juan Rodríguez Cabrillo. En mi libro solo hago mención de los personajes que llegaron a la región sur de los Estados Unidos y la recorrieron a partir de la península de la Florida. Pero hubo otros que exploraron las costas de los hoy países de Venezuela, Brasil, Uruguay, Argentina, Perú y Chile.

    En 1501. Rodrigo de Bastidas descubrió las costas de Colombia y fue el primero en llegar al istmo de Panamá. Juan de la Cosa y Cristóbal Guerra llegaron al golfo de Urabá a la que bautizaron con el nombre de Cartagena, En 1508 el rey autorizó a Alonso de Ojeda y Diego de Nicuesa a fin de recorrer las costas y establecer asentamientos en las tierras descubiertas.

    La presencia de Ojeda en América era ya bien conocida. Llegó a la Española acompañando a Colón en su segundo viaje y participó en la pacificación de la región luchando contra los indígenas sublevados. Entre 1499 y 1502 exploró las costas de Venezuela y Colombia y fundó Santa Cruz, la primera colonia española en tierra firme. El rey lo nombró gobernador de Andalucía (Urabá)

    En mi libro “La California Mexicana, Crónicas” incluí un artículo de este personaje. En él me refiero a la estratagema que utilizó para capturar a Caonabo, el cacique que enfrentó a los colonizadores de la Española (Haití). Uno de los libros consultados lleva por título “Centauros” del escritor español Alberto Vázquez Figueroa. Es la vida y la obra novelada del que fue conocido como el centauro de Jáquimo al ponerse al frente de las tropas españolas montado en su caballo malabestia durante la gran batalla que se libró en el nuevo mundo. 

Junio 08 de 2024.