Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

martes, 28 de julio de 2026

FÉLIX ORTEGA Y CHONITA CANALIZO

    En los días del cuartelazo en contra del general Félix Ortega Aguilar sucedió un hecho en el que participó la señora Encarnación (Chonita) Canalizo de Allinson, El suceso ocurrió así: El mayor del ejército Eduardo Encinas, ese día 15 de mayo de 1915 por la mañana salió temprano de su casa, para dirigirse al cuartel cuya guardia había sido sometida por los amotinados, Al llegar a la puerta del edificio gritó la contraseña ¡Viva el general Ortega! A lo que contestaron ¡Al general Ortega ya se lo llevó la tiznada, ríndase mayor!

    Al darse cuenta de la traición, les contestó ¡Qué se rinda su madre!” al mismo tiempo que disparaba su pistola sobre ellos matando a dos soldados, pero también recibió un balazo en una pierna. Como pudo se alejó del peligro y renqueando pudo llegar hasta la residencia de Doña Encarnación, situada en la calle Playa a un lado del malecón y le pidió ayuda.

    El señor Allinson atendió como pudo su herida y lo vendó mientras escuchaban los gritos de la soldadesca que andaba en su busca. Por lo que lo escondieron en un ropero disimulado en la pared. Cuando allanaron la casa ante el azoro de la familia, no lo pudieron encontrar.

    Días después, aprovechando que doña Chonita era dueña de una pequeña salina al norte de la ciudad conocida con el nombre de Enfermería, una noche, oculto en una canoa, lo llevó a ese lugar para después lograr, con ayuda de amigos, se embarcara rumbo a Mazatlán y de allí trasladarse al Estado de Sonora donde se unió a las fuerzas del general José María Maytorena que combatía a favor de Francisco Villa.

    Al igual que el general Ortega Aguilar. Cuando las fuerzas villistas fueron derrotadas, se refugió en los Estados Unidos y pasados los años regresó a la ciudad de La Paz, al lado de sus familiares.

    Meses después fue conocida la acción heroica de Doña Chonita Canalizo quien, con riesgo personal y de su familia, no dudó en proteger a un oficial leal a la causa del general Félix Ortega Aguilar. En su libro Pervivencias, Félix Alberto Ortega dice de ella: --“Doña Encarnación fue una de esas mujeres, bella y frágil de cuerpo, pero dotada de una gran fortaleza y un valor muy por encima del común de los mortales”.

Abril 6 de 2026.



FÉLIX ORTEGA AGUILAR, UN HÉROE INCOMPRENDIDO

    En la principal avenida de la ciudad de La Paz conocida como Forjadores de Baja California se encuentra un pequeño busto del general Félix Ortega Aguilar. Ahí, cada 10 de diciembre, el Gobierno del Estado rinde homenaje a su memoria y deposita una corona de flores al pie del monumento. Cada año y después se olvida.

    En años anteriores se acudía al rancho de Las Playitas lugar donde está sepultado y se recordaba al hombre que se levantó en armas en la revolución constitucionalista que acabó con el gobierno del general Victoriano Huerta. Pero ahora ya ni eso.

    Aquí, en esta ciudad de La Paz, en la década de los ochenta del siglo pasado, el gobierno de Alberto Alvarado Arámburo mandó construir la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres y desde ese entonces ahí se encuentran los restos mortales del general Manuel Márquez de León, la educadora Rosaura Zapata Cano, el general Agustín Olachea Avilés, los maestros Jesús Castro Agúndez y Domingo Carballo Félix, el revolucionario Ildefonso Green Ceceña y el historiador Pablo L. Martínez. Desde 1990 nadie más ha llegado a la Rotonda.

    Y la pregunta viene al caso, ¿Félix Ortega Aguilar tiene méritos suficientes para que su recuerdo esté en la Rotonda? Quizás, entendiendo mejor su participación en la Revolución Mexicana sea posible aquilatar no su calidad de personaje ilustre, sino como uno de los héroes que conforman el imaginario colectivo de los habitantes de Baja California Sur.

    No es fácil ofrecer la vida por una causa como lo hizo Ortega. Se necesitó valor e indignación para enfrentar los peligros que significaban acabar con la imposición de un gobierno ilegítimo, transgresor de otro democrático como lo fue el del presidente Francisco I Madero. Ante fuerzas huertistas superiores opuso sus tácticas de guerrillero, manteniendo durante meses una guerra que se antojaba dispareja. Pero triunfó la terquedad que dio paso a la estabilidad política del país.

    Después. Félix Ortega asistió a la Convención Revolucionaria de Aguascalientes y en reconocimiento a su actuación en nuestra entidad se le otorgó el grado de general brigadier, encargado de la jefatura política y militar de esta parte del país. Estuvo al frente del gobierno a partir del mes de diciembre de 1914 al mes de mayo de 1915 cundo, por una traición, tuvo que huir y refugiarse en los Estados Unidos.

    Sus acciones revolucionarias son poco conocidas, pero para los interesados en ellas se han publicado libros como La revolución de Ortega, de Francisco Javier Carballo; La revolución en Baja California Sur, de Felipe Ojeda Castro y el más reciente Motivaciones y actores de la Revolución Mexicana en Baja California Sur, de Edith González Cruz. 

Abril 10 de 2026.

sábado, 25 de julio de 2026

FELIX ORTEGA EL COMPROMISO

    ¿Por qué un exitoso abogado como lo fue Félix Ortega Aguilar se convirtió en caudillo que se enfrentó con las armas en la mano al gobierno federal? Hagamos historia. En 1911, luego del triunfo de Francisco I. Madero que dio término a la dictadura del general Porfirio Díaz, en el Distrito Sur de la Baja California se formó el Comité Democrático Sudcaliforniano, con el fin de participar en las elecciones de las nuevas autoridades. Al frente de esta organización política estaba Félix Ortega.

    Por desgracia. no duraron mucho en sus puestos los nuevos funcionarios, ya que, con el golpe de estado del general Victoriano Huerta, se nombraron nuevas autoridades afines a su gobierno. Así, el nuevo jefe político fue el doctor Federico Cota que tomó posesión a mediados de 1913.

    Cota se convirtió en un feroz acosador de los integrantes del Comité Democrático llegando incluso a detener algunos que como prisioneros fueron enviados a la ciudad de México y a otros a la población de Guaymas donde fueron fusilados. Ante tal situación, los partidarios de esa organización política mostraron su inconformidad y en reuniones secretas efectuadas en la hacienda de Las Playitas, acordaron oponerse contra ese gobierno usurpador.

    Algunos de los involucrados fueron Ignacio L. Cornejo. Alejandro E. Allinson, Luis Gibert, Eduardo R. Encinas, Nicolás Antuna, Simón R. Mendoza y Fernando Moreno. Todos estuvieron de acuerdo en que Félix Ortega se pusiera al frente de ese movimiento armado y fue así como se proclamó el Plan de Las Playitas el 20 de junio de 1913, firmado por Félix Ortega como presidente de la Junta Democrática Revolucionaria de la Baja California, y el secretario Simón E. Cota.

    En un informe que rindió Ortega declaró que “Consideré urgente emprender el movimiento sin más preparación y con 12 hombres que habían estado reunidos en mi hacienda, emprendí la marcha sobre el mineral de El Triunfo, llevando los únicos pertrechos que había reunido a fin de armar a otros hombres que me esperaban en las cercanías de dicho mineral”.

    Así fue el inicio de la Revolución en Baja California Sur. Los avatares de su lucha y el triunfo de ella, forman parte importante de esa etapa de la historia nacional y que aquí, en nuestra entidad, ha merecido el reconocimiento por su entrega a las mejores causas de México y de Sudcalifornia.

Abril 21 de 2026.

viernes, 24 de julio de 2026

FÉLIX ORTEGA AGUILAR, LOS INICIOS

    Cuando se inició el movimiento revolucionario en contra del gobierno usurpador del general Victoriano Huerta, Félix Ortega tenía 43 años. En el gobierno del Distrito Sur de la Baja California fungía como Jefe político el ingeniero Santiago Diez y el presidente municipal de La Paz era Alejandro E. Allinson, autoridades pertenecientes al régimen de Francisco I. Madero.

    Años antes de 1913, Ortega era un litigante que le producía buenos ingresos y por ello estaba un tanto alejado de los movimientos políticos que tenían lugar en el Distrito. Pero luego del triunfo de la Revolución Mexicana acaudillada por Madero, un grupo de amigos lo invitó a formar parte de una organización cívica que llevó el nombre de Comité Democrático Californiano que participo en las elecciones del ayuntamiento.

    Debemos creer que Ortega formaba parte de los ciudadanos inconformes por la permanencia de las autoridades porfiristas sobre todo del jefe político Sanginés y de Gastón J. Vives como presidente municipal. Por eso cuando se estableció el nuevo gobierno de Madero, aprovecharon la ocasión para intervenir en la política del Distrito. Pero después, en 1913 con el golpe de estado de Huerta las cosas cambiaron.

    Los integrantes del Comité Democrático Sudcaliforniano se convirtieron en enemigos del nuevo gobierno huertista y sufrieron persecuciones y acosos incluso detenciones con fines de extradición. Ante esta grave situación los miembros del partido opositor comenzaron a fraguar acciones, en reuniones en La Paz y en la hacienda de Las Playitas que era propiedad de Ortega.

    Ante el peligro de ser detenidos por orden del nuevo jefe político Federico Cota, los conspiradores tomaron la decisión de iniciar un movimiento armado teniendo como jefe de la sublevación a Félix Ortega. Fue así como, apoyados por el Plan de las Playitas, el 20 de junio de 1913 dio comienzo la revolución en el Distrito Sur de la Baja California

    Signada por la Junta Democrática Revolucionaria y teniendo como presidente a Félix Ortega y a Simón E. Cota como secretario, el Plan de Las Playitas de la Concepción a nombre de los habitantes de la entidad afirmó: Nos adherimos, adoptamos y sostendremos por medio de las armas el Plan expedido en la hacienda de Guadalupe, Estado de Coahuila, el 26 de marzo del corriente año, subscrito por todos los jefes y oficiales que militan bajo las órdenes del ciudadano Venustiano Carranza…”.

Julio 03 de 2026.

domingo, 20 de julio de 2025

LA VIOLENCIA EN LATINOAMÉRICA

    Javier Moreno, periodista y exdirector del diario español El País, a mediados de este año publicó su libro “¿Quién manda aquí” en el que narra las entrevistas que les hizo a siete expresidentes, entre ellos a Vicente Fox y Felipe Calderón de México, además de Dilma Roussef, Fernando Enrique Cardoso y César Gaviria.

    En el prólogo dice que “América Latina lleva demasiado tiempo navegando corriente abajo por el río del desgobierno, rumbo al océano de la inestabilidad y el estallido social. Son aguas profundas y peligrosas. Incluso para un continente acostumbrado al sufrimiento”.

    Y más adelante continúa: “Los gobiernos les han fallado a los ciudadanos de forma repetida, dejando tras de sí un reguero de promesas incumplidas, de desigualdad, de pobreza, de violencia… El texto tiende hilos de forma constante con el pasado, con la militarización y la mortandad homicida en México y otros países”.

    Cuando habla de la violencia y en particular de Colombia, hace mención de otro libro que complementa el suyo, porque se refiere al asesinato de un activista social ocurrido en el año de 1987. Interesado en su contenido lo adquirí y en efecto, con múltiples detalles, describe la violencia de esos años.

    “El olvido que seremos” es una novela de Héctor Abad Faciolince publicada en el año de 2017 y que a la fecha lleva cuatro reediciones. De él dijo Mario Vargas Llosa: “La más apasionante experiencia de lector de mis últimos años”. Y es que, según la crítica, es una de las obras fundamentales de la literatura contemporánea en español.

    El 25 de agosto de 1987 Héctor Abad Gómez, médico y activista de los derechos sociales, es asesinado en la ciudad de Medellín. El libro es la biografía novelada escrita por su propio hijo. Es un relato desgarrador y emocionante sobre la familia que refleja el infierno de la violencia que ha golpeado a Colombia en los últimos años. De su libro, el autor dice: “De niño yo quería algo imposible, que mi padre no se muriera nunca. Como escritor quise hacer algo igual de imposible: que mi padre resucitara. Si hay personajes ficticios —hechos de palabras— que siempre estarán vivos. ¿No es posible que una persona real sigas viva si la convertimos en palabras? Eso quise hacer con mi padre muerto: convertirlo en alguien tan vivo y tal real como un personaje ficticio”.

    Y así es como todo el contenido del libro es un canto de amor hacia su padre, de sus enseñanzas, de su ejemplo cono un ser bondadoso e ingenuo que lo llevó a defender causas perdidas. Su asesinato por fuerzas paramilitares y por la injusticia cometida a un hombre de bien, dejó una huella de dolor e indignación de todo el pueblo de Colombia y el origen del libro del recuerdo de su hijo. 

Julio 16 de 2025.

lunes, 28 de abril de 2025

MIRAR EL CIELO Y LA TIERRA

    Acostumbrados a las cosas terrenales, a vivir periodos de bienestar, a ver con indiferencia lo que sucede a nuestro alrededor sin preocupaciones de ninguna clase, la humanidad se ha olvidado de alzar la vista para ver otro mundo donde reinan las estrellas, planetas y las galaxias que conforman lo que se llama universo.

    La Cosmología que es la ciencia que estudia el universo se ha encargado de explicarnos como por medio del Big Bang comenzó a formarse el universo, punto inicial en que se formó la materia, el espacio y el tiempo. Después de la gran explosión que se remonta a los 13 mil ochocientos millones de años.

    Va para muchos años que científicos se ha dedicado al estudio del universo, entre ellos Hawkins, Carl Sagan y George Smoot. Estos dos últimos en sus libros “El mundo y sus demonios” y “Arrugas en el tiempo” han divulgado los conocimientos científicos de manera sencilla y entendible para sus lectores.

    Pero el de Sagan es un libro de denuncia como bien lo dice en la presentación: “Es una poderosa denuncia de los mitos modernos. Los fraudes intelectuales, el descuido en las formas de pensar y argumentar, la credulidad ante lo que afirma cualquiera que se atribuye autoridad, la intolerancia al juicio independiente que se atreve a poner en duda las creencias y los valores y las creencias dominantes, la manipulación de la ignorancia y el temor”.

    Hay mucha razón en la reflexión anterior. En la época presente vivimos bajo el amparo del desarrollo científico a través de las tecnologías que han transformado nuestras formas de vida, Pero no lo hacemos con racionalidad que es una cualidad distintiva del ser humano. Hoy, los demonios de la ignorancia, el fanatismo, la indolencia mental y la renuncia a la independencia de juicio, son los signos de una sociedad fragmentada que perjudica en vez de beneficiar.

    Y ante esto: ¿Qué papel juega la ciencia? Sagan en el libro que he mencionado dice que la ciencia es como una luz en la oscuridad. Porque ella es la herramienta que hemos desarrollado para comprender lo que nos rodea. A través de la observación, la experimentación y el razonamiento lógico, ella busca descubrir las causas que influyen desde los puntos de vista natural y social.

    Pero comprender la importancia de la ciencia requiere tener conocimiento de como contribuye al mejoramiento de la sociedad. Por eso es necesario la divulgación de sus investigaciones, es popularizarla haciendo accesibles sus métodos y descubrimientos utilizando diversos medios para comunicarla de manera sencilla y atractiva.

    Unos de los medios de comunicación, además de los libros como los de Carl Sagan y George Smoot, son las películas que llegan a millones de personas, como fue el caso de la llamada Teoría del Todo en la que Stephen Hawkins describe la teoría del universo desde el Big Bang hasta los hoyos negros.

    Y las instituciones de educación superior de nuestra ciudad de La Paz conscientes de la importancia de la divulgación de la ciencia, vienen realizando actividades al respecto. Por ejemplo, la iniciativa que se ha dado en llamar “La Paz, puerto de la ciencia” tuvo su origen en el año de 2014 cuando George Smoot impartió una conferencia en el Teatro de la Ciudad. En los años siguientes se continuó con estas actividades de divulgación con la presencia de distinguidos científicos.

    Ahora, el CIBNOR a través del Pace, la UABCS, el Conahcyt y otras instituciones llevan adelante las tareas de divulgación de la ciencia donde participan estudiantes de los diversos niveles educativos.

28 de abril de 2025

viernes, 20 de diciembre de 2024

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

    En una crónica pasada comenté la compra del libro “La guerra civil española” de Antony Beevor. Lo que omití es que esa obra tiene 985 páginas en las que se incluyen numerosas fotografías alusivas. Cómo se comprenderá tiene que leerse poco a poco a fin de enterarse de su contenido.

    Siempre es interesante conocer la historia de otros países, en particular la de España, por todo lo que significa en el devenir de nuestro país, desde la época colonial hasta nuestros días. Los descubrimientos, exploraciones y conquistas, la influencia del catolicismo a través de los misioneros, la implantación de una cultura diferente a la nuestra y, desde luego, una nueva raza con el mestizaje originado entre españoles y mexicanos.

    Además, un aspecto un tanto personal. Haber conocido a intelectuales españoles en el destierro tras la desaparición de la república en 1939 que llegaron a México en busca de paz y de trabajo. Muchos de ellos se ocuparon como catedráticos en escuelas secundarias y preparatorias.

    Durante mis estudios de primero y segundo año de prevocacional dos de mis maestros fueron Laureano Sánchez Gallegos y Miguel Bargalló. En el tercero y el profesional de mi carrera como profesor me dieron clases los hermanos Manuel y José Torre Iglesias. Como recuerdo del primero guardo un libro escrito por él que sirvió como texto en la Escuela Normal Superior de Tepic, Nayarit, en los cursos de Lengua y Literatura Españolas.
    
    Cuando desapareció la república española que causó miles de muertes, el general Francisco Franco se apoderó del gobierno y se convirtió en dictador durante casi cuatro décadas. Al término de la guerra ordenó el encarcelamiento y ejecución de todos los que se pusieron del lado de la república. Fue por eso de la huida de muchos de ellos.

    En 1969 nombró a Juan Carlos, un miembro de la realeza como su sucesor en la creencia de que seguiría la dictadura. Pero se equivocó porque a su muerte, Carlos resultó un reformista, reformó la Constitución para acceder a un sistema democrático con elecciones de por medio.

    El libro de Beever comienza así: “Sobre un camino sin asfaltar, justo en el repecho de la cuesta, uno de los mejores automóviles que hay en España se ha calado. Un hombre empuña con fuerza el volante, es joven y mal parecido. Lo que destaca en su rostro alargado son una nariz generosa y unas orejas enormes… Es el rey Alfonso XIII. A izquierda y derecha del automóvil, sobre los guardabarros, unos hombres empujan…”. 

Diciembre 15 de 2024.