En el año de 1954 un grupo conformado por 300 personas llegó al Valle de Santo Domingo y fundaron la colonia La Laguna, ya que ellos procedían de los estados de Coahuila y Durango. Formaron un asentamiento a un lado del poblado de Insurgentes y, con el paso del tiempo, se integraron al mismo.
Entre los que llegaron al Valle estaban Juan José Soto Molina, responsable del grupo, Alejandro Rangel, Conrado García, Silvino Rocha Meza, Cristóbal Nieves Montes y Encarnación Montelongo.
Como lo hicieron otros grupos que llegaron al Valle y fundaron colonias como la Nueva California, Jalisco, Álvarez, Teotlán, los laguneros se dedicaron al desmonte y nivelación de las tierras otorgadas por la Comisión Deslindadora a cargo del ingeniero Luis J. Gallo Quevedo.
Dos años después la colonia contaba con 50 lotes y ocho pozos. En 1957 era poseedora de 3,050 hectáreas repartidas en 56 lotes agrícolas. En 1970 se reportó que solo eran nueve los propietarios de lotes agrícolas en producción.
Desde luego cabe la pregunta: ¿qué fin tuvieron los que no lograron oportunidades de conseguir créditos para cultivar sus lotes? El crédito consistía en poder abrir pozos, motores y bombas extractoras del agua, así como avíos para siembras. Una respuesta razonable fue la avalancha de solicitudes que sobrepasaron las finanzas del gobierno territorial y la falta de avales para que las casas comerciales de La Paz les facilitaran los implementos necesarios.
Como años antes se había hecho en el Valle de los Planes y en el Valle de Santo Domingo, a finales de la década de los sesenta, se abrió la colonización en el Valle del Vizcaíno. Los objetivos fueron el poblamiento de esa región asegurando su soberanía y convertirla en un polo de desarrollo benéfico para la entidad y del país.
El primer centro de población que se fundó fue en el año de 1966 y llevó el nombre de ejido Gustavo Díaz Ordaz. Al año siguiente el ejido Emiliano Zapata y así, en los siguientes años, se fueron fundando otros ejidos hasta llegar al número de 28. Algunos de ellos son Plan de Ayala, Alfredo V. Bonfil, Emiliano Zapata, Guadalupe Victoria, Lagunitas y Benito Juárez. Este último se encuentra en los límites con el océano Pacífico y su extensión territorial abarca la Laguna Ojo de Liebre a un lado de la cual se encuentra el pueblo de Guerrero Negro y las salinas de esa misma región.
En la relación de centros de población establecidos en el Valle se localiza la colonia Laguneros, lo cual es extraño para una región cubierta por ejidos. La única explicación a priori, es que esa colonia se formó con personas y familias que antes habían llegado al Valle de Santo Domingo y por falta de fuentes de trabajo emigraron al Vizcaíno. O bien por colonizadores oriundos de los estados de Coahuila y Durango.
Existe también otro ejido con el nombre de Lagunitas que puede tener el mismo origen. Pero lo cierto es que esa región se pobló con gente de otros estados de la república, siempre con el anhelo de lograr mejores medios de vida. Y están logrando buenos resultados en un sistema comunal, aunque ahora, con la creación de la Biosfera del Vizcaíno, sus actividades se han reducido por la reglamentación de esa área protegida.
Allá una colonia y un ejido con el nombre genérico de La Laguna y acá, en el Valle de Santo Domingo, una colonia con el mismo nombre, pero las tres, integradas por familias que ya se han identificado con la idiosincrasia del pueblo sudcaliforniano, son parte importante en el desarrollo agrícola de nuestra entidad.
Septiembre 05 de 2023.
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