Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

jueves, 5 de mayo de 2022

LOS DIMES Y DIRETES EN EL CONGRESO DE LA UNIÓN

“Han pasado veinte años y sin embargo los fantasmas que surgieron en 1988 aún parecen rondarnos: van y vienen, ríen ante nosotros; se escabullen, vuelven a brincar en el momento menos pensado; se revuelcan recordándonos que ahí siguen, que no han desaparecido y que todavía tienen arrestos para hacernos tropezar” (Martha Anaya, prólogo de su libro “1988, el año en que calló el sistema”).

En ese año, la sucesión presidencial estaba en disputa entre Carlos Salinas de Gortari, del PRI, Manuel J. Clouhtier, del PAN y Cuauhtémoc Cárdenas, del Frente Democrático Nacional. Las elecciones del 6 de julio de 1988 corrieron a cargo de la Comisión Federal Electoral que presidía su presidente José Newman Valenzuela, registro dependiente de la Secretaría de Gobernación cuyo titular era Manuel Bartlett Díaz.

La participación ciudadana fue normal fuera de pequeños incidentes que no llegaron a mayores. Pero el problema se inició cuando, en espera de los resultados, la computadora central dejó de funcionar y con ello la recopilación de las votaciones de todo el país. Lo anterior originó la desconfianza de los partidos opositores al PRI y al gobierno de Miguel de la Madrid acusándolos de “callar el sistema” a fin de darle el triunfo a Salinas.

Desde esa época, la institución encargada de los comicios fue objeto de críticas sobre todo por la intervención del gobierno en ellas. Ello dio origen a una reforma en el año de 1990, con la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) junto con una nueva legislación reglamentaria que fue el Código Federal de instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE).

Sin embargo, el IFE todavía era controlado por la autoridad federal dado que el presidente del Consejo lo fue Francisco Gutiérrez Barrios, en ese entonces Secretario de Gobernación. No fue sino hasta el año de 1996 cuando alcanzó su independencia plena respecto al Poder Ejecutivo. El Consejero Presidente fue un ciudadano elegido por las dos terceras partes de la Cámara de Diputados.

Al IFE le tocó organizar las elecciones federales para presidente de la república en el año 2000, cuando por primera vez en más de 70 años hubo alternancia en el poder con la llegada de Vicente Fox Quezada del Partido Acción Nacional. Y también en el 2006 con el triunfo de Felipe Calderón, también del PAN. Por cierto, esa elección fue la más competida en la historia moderna de México.

Luis Carlos Ugalde, Consejero Presidente del IFE, escribió un libro en el que dio a conocer las singularidades de esa elección, más que nada por el estrecho margen de ventaja del candidato Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador, del PRD. De los resultados, tanto Calderón como López Obrador estaban prácticamente empatados. “La elección estaba tan cerrada que el conteo rápido del Instituto Federal Electoral era incapaz de identificar con plena certeza, cuál de los dos candidatos había triunfado en la elección para Presidente de la República”.

Después de varios días de protesta por parte del PRD por la tardanza en emitir el fallo, los resultaos fueron 15 millones 284 votos para Felipe Calderón y 14 millones 756,350 votos para López Obrador. Una diferencia de 243, 934 votos. Así las cosas, el Tribunal Electoral declaró válidas las elecciones y como Presidente de la República a Felipe Calderón.

En el mes de febrero de 2014 se creó el Instituto Nacional Electoral en sustitución del IFE. Su primer presidente fue y lo sigue siendo Lorenzo Córdoba Vianello y a él le tocó organizar las elecciones en el año de 2018 con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador para la presidencia de la república.

A partir de 1988, cuando se “cayó el sistema” se iniciaron las protestas en contra de las autoridades electorales y prosiguieron en el 2000 y en el 2006. Los diputados y senadores de los partidos unos a favor y otros en contra, como dice la canción “se agarraron a balazos” defendiendo a sus candidatos. Y ese encono vuelve a presentarse en la presente administración de López Obrador, con motivo de la revocación de mandato, la reforma a la ley eléctrica, la ley minera y en estos días las reformas al Instituto Nacional Electoral.

La semana pasada el diario El Universal organizó un homenaje a Porfirio Muñoz Ledo con la presencia de connotados personajes de la vida política de nuestro país, entre ellos Ricardo Monreal, Beatriz Paredes Rangel, Ifigenia Martínez, Diego Valadez, Lorenzo Córdoba, Amalia García y Dante Salgado. Al tomar la palabra Diego Valadez dijo, entre otras cosas: “Hoy padecemos los efectos de un declive institucional que dificulta la gobernabilidad y con ello se enconan fenómenos como la corrupción, la violencia, la injusticia y la desigualdad. La degradación progresiva de las instituciones tiene como causa el hiperpresidencialismo, que se ha vuelto un obstáculo para la gobernabilidad democrática de México”.

Un buen mensaje para tirios y troyanos que andan a la greña en el Congreso de la Unión. 

Abril 04 de 2022.

miércoles, 27 de abril de 2022

LA CASA DIVIDIDA

Nuestro país atraviesa por una difícil etapa de polarización política que está afectando seriamente las condiciones económicas y sociales de la población, sin que haya atisbos de soluciones a corto plazo, no, mientras desde la cúpula del poder gubernamental se continúe con esta polarización.

El “divide y vencerás”, la sentencia de Julio César, ha sido el camino utilizado tanto por el presidente López Obrador como por su partido, amparados por lo que ellos llaman la Cuarta Transformación, movimiento político empeñado en dejar atrás lo realizado por gobiernos democráticos y sustituirlo por otro más afín a sus intenciones de conservar el poder.

En lo que va del actual gobierno las muestras de esa polarización está a la vista de todos, descartando los que cierran los ojos ante las evidencias, bien porque les gana el fanatismo o la conveniencia de no perder las ubres del presupuesto. Y son todos ellos los que sin medir los alcances de esta desintegración de la sociedad mexicana están llevando a México a una incertidumbre sobre lo que le espera en el futuro.

Todo empezó cuando se criticó a las pasadas administraciones de corruptas y la impunidad que rodeaba a todos los que cometían abusos en deterioro de la economía nacional. Después, identificando como opositores a conservadores y neoliberales a periodistas, políticos de partidos de oposición, incluso a empresarios por no sujetarse a las nuevas formas de gobernar.

Poco a poco ha ido aumentando la polarización de la sociedad, con el grave peligro de que afloren resentimientos de unos contra otros, de los pobres contra los ricos, de los demócratas contra los autócratas, de un pueblo en comunión de ideales a otro, sujeto a los intentos maquiavélicos de un supremo poder desconociendo la ley e incluso burlándose de ella.

En la tercera década del siglo XIX, Alexis de Tocqueville refiriéndose a los Estados Unidos comentó que los principios de igualdad y soberanía popular eran decisivos para los pueblos de América. Asimismo advertía que lo anterior “conllevaba muchos peligros inherentes, en particular las amenazas de la tiranía de las mayorías, la violencia partidista y la mediocridad de la vida política”.

En 1858, Estados Unidos se enfrentaba al grave problema de la esclavitud y los deseos de emancipación de las gentes de origen africano quienes residían en los estados del sur del país. A unos años de la Guerra de Secesión, Abraham Lincoln, aspirante al senado, pronunció un discurso que caló muy hondo en las conciencias de los norteamericanos. El pasaje más conocido de ese discurso es el siguiente: “Una casa dividida contra sí misma no puede sostenerse. Creo que este gobierno no puede soportar, de forma permanente, la mitad esclavo y la mitad libre. No espero que la Unión se disuelva. No espero que la casa caiga. Espero que deje de estar dividida…”.

Vale recordar las palabras de Lincoln ahora que la rivalidad política entre los mexicanos está llevando al país al caos. No es posible aceptar que la libertad de opinar o de rehusarse a aprobar una iniciativa de ley como fue el caso de la rechazada reforma eléctrica, sea causa de repudio a los partidos opositores y más aún que tanto el presidente de la república, Morena y sus diputados y senadores en el Congreso de la Unión los cataloguen como traidores a la Patria.

Vamos mal por ese camino, porque es el camino de la desintegración de la sociedad dividida entre buenos y malos. Porque al hacerlo genera rencores difíciles de remediar y lo peor, originan menosprecios a los que piensan distinto y los cubren de insultos avalados desde el poder como tacharlos de traidores.

Dividir a la población de un país es el recurso empleado por muchos gobernantes para ejercer un gobierno sin trabas, con la intención malsana de eternizarse en el poder, libre de ataduras legales y mandando al diablo las instituciones.

Ece Temelkuran en su libro “Cómo perder un país” enumera los siete pasos de la democracia a la dictadura, entre ellos crear un movimiento, eliminar la vergüenza en el mundo de la posverdad, desmantela los mecanismos judiciales y políticos, diseña su propio ciudadano, construye su propio país. ¿No es lo mismo que está haciendo el presidente López Obrador? 
Abril 27 de 2022.

miércoles, 20 de abril de 2022

LA POSVERDAD COMO CONTROL POLÍTICO

El filósofo Lee McIntyre ha ocupado 20 años de su tiempo para hablar del negacionismo científico. Y se pregunta qué es lo que lleva a la gente a negar cuestiones basadas en los hechos como si la evolución es cierta o el mundo es redondo.

El negacionismo —dice— es el desprecio consciente de la evidencia factual por parte de grupos o individuos motivados ideológicamente. Y de ello resulta que la posverdad ha seguido el modelo de la negación científica, pero es mucho más peligrosa.

Pero, ¿qué es la posverdad? Lee responde que “la posverdad es la subordinación política de la realidad. Es lo que sucede cuando a un político no le interesa que un hecho sea cierto, por lo que decide afirmar que simplemente no lo es”.

Y continúa diciendo “No es sólo una negación, sino que puede conducir a una especie de fascismo. Si este tipo de declaraciones son hechas por líderes políticos pueden conducir a un gobierno autoritario. Y para conseguir lo anterior se apoyan en los medios masivos de comunicación, en especial las redes sociales”.

En la actualidad las mentiras y la propaganda se difunden a millones de personas y de eso se valen los políticos para afianzar su poder basado en posverdades. Negar lo evidente se ha convertido en un grave problema y el mejor ejemplo es la ciencia.

Se ha hecho costumbre que las personas nieguen la realidad del cambio climático causado por la actividad humana, rechazan la eficacia de las vacunas, de la evolución por selección natural, de que el hombre haya llegado a la luna. En todos los casos, el hecho de negar la evidencia no es otra cosa que una postura ideológica. Y lo peor, existe mucha gente que lo cree a pie juntillas.

Son muchos los líderes que se valen de la posverdad a fin de lograr sus fines de control político. Un caso particular es el del expresidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien durante su mandato dijo 30,573 mentiras, falsedades y medias mentiras. Casi 500 veces repitió que había construido la economía más poderosa del mundo, que el cambio climático era una farsa, que las vacunas producían autismo, que los molinos de energía eólica producían cáncer, que lo demócratas y otros conspiradores le robaron la reelección. En fin…

Ignorar el sentido de la realidad conduce al autoengaño y a la larga o a corto plazo provoca frustración cuando se conoce la verdad. Lo cierto es que la negación de datos falsos y la emisión de informaciones alternas son cosas comunes en la sociedad contemporánea. Son recursos para conservar el poder.

Pero la posverdad lleva en sí misma otras secuelas como bien lo dice Diego Fonseca, “Un gobernante gobierna para todos, pero el adicto a la posverdad lo hace a favor de su tribu y los demás que se acomoden; divide para reinar, banaliza la conversación pública; si los otros lo cuestionan, no une ni calma, incendia”.

Ellos, los alentadores de la posverdad se creen redentores políticos, por eso no pueden perder, porque si pierden desaparece el mundo que los rodea. Su lucha permanente es alcanzar el poder y en nombre del pueblo ambicionan todo, sin trabas ni oposiciones. Y al final buscan perpetuarse.

Algo parecido está sucediendo en nuestro país, La posverdad está obnubilando a la sociedad mexicana. Es un fenómeno político que encamina a gran parte de la población a su propia destrucción. Bien lo dice el periodista Ricardo Rapahel: “La posverdad es una realidad alternativa, un universo paralelo tejido con ingenio a partir de mentiras o medias verdades, que permite a una gran mayoría vivir en la inconsciencia a propósito de temas que debieran ser tomados con seriedad”

Abril 20 de 2022.

viernes, 15 de abril de 2022

MÉXICO, UN PAÍS DE LEYES

Mucho se ha hablado en estos días de la violación a las leyes que nos rigen debido a la consulta nacional de la revocación de mandato del presidente de la república. Y se ha hecho viral la frase emitida por el presidente “A mí no me vengan con el cuento de que la ley es la ley”.

Lo anterior ha sido causa de que juristas, exmagistrados y expertos en la ciencia política, hayan salido en defensa de los principios constitucionales, y de las luchas que a través de su vida independiente ha tenido que enfrentar nuestro país para darse un régimen jurídico más acorde con las aspiraciones del pueblo mexicano.

Una Constitución lo es en la medida en que nosotros la interpretemos de la mejor manera y que por su trascendental significado busquemos sus raíces en el pasado de nuestro país para ponderar su importancia en el desarrollo político, económico, social y cultural de México.

Ya lo dijo Jorge Sayeg Helú en su libro “El constitucionalismo social mexicano” que México ha sido y seguirá siendo fiel a su propia historia y en la actualidad mantiene principios que se acuñaron desde muy antiguo en la tradición política, pero que conserva la frescura y la vigencia de nuestra hora.

El movimiento de independencia iniciado en 1810 por Hidalgo, Allende, Jiménez y otros insurgentes dieron origen a la Constitución de Apatzingán promulgada el 22 de octubre de 1814, año que Morelos encabezaba la rebelión contra el gobierno español. Nombrado Primer Jefe del Ejército y depositario del Poder Ejecutivo, Morelos desechó el cargo de Alteza y se hizo nombrar tan sólo Siervo de la Nación.

Con el logro de la independencia de México en 1821, se integró un nuevo Congreso que dio origen a la Constitución de 1824. En ella se incluyen los tres poderes, el legislativo, ejecutivo y judicial y se divide políticamente el país en estados y territorios, siendo dos de ellos la Baja y la Alta California.

En los años siguientes hasta 1857, un historiador les llamó como la etapa de la anarquía, pues hubo cambios frecuentes de presidentes de la república sin que se tomara en cuenta la Constitución y sus leyes respectivas, sino más bien por acomodos políticos entre partidos liberales y conservadores. Así, ocuparon la presidencia Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Valentín Gómez Farías, Antonio López de Santa Ana (6 veces).

En ese largo periodo México tuvo que sortear diversos enfrentamientos que atentaban contra su soberanía y libertad, como fue el caso de la pérdida de Tejas y la intervención norteamericana en los años de 1846 a 1848 en la que nuestro país perdió más de la mitad de su territorio, pues Estados Unidos se apropió de la Alta California, Nuevo México y Arizona.

En 1857, después de un periodo de inestabilidad política, durante el gobierno del general Ignacio Comonfort se promulgó una nueva Constitución federal, democrática y representativa. Pero la oposición representada por el partido conservador la desconoció y nombró, ante la renuncia de Comonfort al general Félix Zuloaga como su sucesor.

Fue por ello que a don Benito Juárez, Presidente de la Suprema Corte de Justicia, le correspondió por derecho ocupar el cargo de presidente de la república. Pero al hacerlo, dio origen a lo que se llama en la historia la Guerra de Reforma que causó la muerte de muchos mexicanos de las filas liberales y conservadoras.

Después vinieron la intervención francesa con el emperador Maximiliano de Habsburgo y la dictadura del general Porfirio Díaz hasta el año de 1910, cuando se inició la Revolución Mexicana acaudillada por Madero con el lema de “Sufragio Efectivo, No Reelección.

Los avances democráticos de esa etapa fueron entorpecidos con el golpe de estado del general Victoriano Huerta y de los hechos de armas que hicieron posible la vuelta a la legalidad, pero ahora con la promulgación de la Constitución de 1917 que mantiene vigente el principio de Sufragio Efectivo, no Reelección.

Son ya muchos años en que el pueblo de México se rige por las leyes constitucionales. Le ha costado sacrificios, incluso derramamientos de sangre defendiendo el respeto a la ley y al derecho de vivir en paz y en libertad. No se puede gobernar sin el amparo de la ley, porque al no hacerlo se corre el peligro de la anarquía que es un paso para la tiranía o la dictadura.

Abril 13 de 2020.

viernes, 25 de febrero de 2022

LAS PIONERAS DEL VALLE DE SANTO DOMINGO

Invitado por el maestro Alejando Telechea, director de Archivo Histórico Pablo L. Martínez, el jueves pasado presenté, junto con la doctora Lorella Castorena, el libro “Sueños de una tierra. Una mirada a la vida de las mujeres pioneras del valle de Santo Domingo” de Selene Itzel Vergara Segura, licenciada en Letras Españolas y maestra en Educación.

En el libro, Selene da a conocer parte de la vida de trece mujeres radicadas en el Valle de Santo Domingo y su adaptación a esa región desde los primeros años de la colonización. Con el desempeño de diversas actividades en la educación, emprendimiento, función pública, salud y hogar, esas mujeres contribuyeron a la conquista de esa extensa zona de nuestro Estado.

María Luisa Gurza de Jonghe, María Antonia Pozo Lucero, Carlota Salgado Domínguez, Carmen Espíritu de Garza, Felícitas Villaseñor Amador, Julia Niebla Ramírez, María de Jesús Chacón Enríquez, Esperanza Cueva Rodríguez, Elva Torres Angulo, Teresa de Jesús Torres Angulo, Dimna Guadalupe Rubio Hueso, Rafaela Vizcaíno Soto y María del Socorro Silva Ramos, son representantes de los cientos de mujeres que acompañaron a sus esposos, padres o hermanos en esta hazaña que permitió el poblamiento del Valle y su desarrollo agrícola.

La autora expresa con razón de que “Sin duda faltan nombres entrañables de pioneras en estas páginas; este es un punto de partida para continuar investigando sobre la vida de estas mujeres que entre las décadas de los 50 y 60 rompieron los moldes con su valentía, arrojo y ganas de progresar”.

Efectivamente, en esos años cuando llegaron grupos originarios de varios estados del país, muchos colonos venían acompañados de sus esposas, algunas de ellas con hijos pequeños, mismas que soportaron las inclemencias del medio y apoyaron los esfuerzos por mejorar sus niveles de vida.

La historia inacabada del Valle de Santo Domingo relata que desde mediados del siglo XIX llegaron a lo que antes se conocía como Llanos de la Magdalena, grupos provenientes de Ecuador venían mujeres. Ellos se dedicaron a la recolección de la orchilla, un vegetal usado como colorante. En esos años una compañía extranjera ocupaba a 500 trabajadores hasta fines del siglo. Para atender a los niños se fundó una escuela.

Y ya en el siglo XX, en 1933 y 1934, el general Juan Domínguez Cota, gobernador de la entidad, estableció tres centros de población en Santo Domingo, Matancitas y San Juan de Matancitas, con familias originarias de La Purísima. Las mujeres, aunque se desconocen sus nombres, son consideradas, de hecho, como de las primeras pioneras que llegaron al Valle de Santo Domingo. En los años siguientes llegaron otras familias, entre ellas don Santos Castro y su esposa Victoria Larrinaga. Este señor fungió como Subdelegado muchos años y fue el que atendió la llegada del grupo sinarquista en 1942, donde venían mujeres y sus hijos.

De esos años se conoció a una enfermera y partera, María Nava Peñaloza, quien atendió a las mujeres embarazadas de los ranchos y colonias de ese entonces. También es de mencionar a la señora Guadalupe Carranza, esposa de Salvador Abascal, una mujer que estuvo a su lado desde los primeros años de la colonia María Auxiliadora.

Y ya a partir de 1949 y 1951 con la presencia de numerosos grupos que formaron colonias como la Jalisco, Álvarez, Teotlán, Las Delicias, El Norte, las mujeres estuvieron presentes, como María González esposa de don Salvador González; de Dolores Rico, esposa de don Félix Álvarez, de la señora María Luisa Bravo (la abuelita) quien llegó con el grupo que formó la colonia Nueva California.

De 1952 a 1954 nuevos contingentes llegaron al Valle de Santo Domingo entre ellos los que formaron las colonias La Laguna, Villa Hidalgo, Fernando de la Toba, Revolución Mexicana, Agustín Olachea y México. Por cierto el libro “Cuando bebas agua acuérdate de la fuente” hace mención de no menos de cien mujeres que formaron parte de la colonización del Valle de Santo Domingo.

Por otra parte, debemos reconocer la presencia de las maestras quienes desde los años treinta fueron comisionadas en esa región como Ángela Márquez, Anita Valdivia Peña, Josefina González Orantes. Y de las que llegaron en 1951, Soledad Castro de Astorga, Natividad Higuera Meza, Guadalupe Higuera Cota, Lidia Pedrín, entre otras. Fueron pioneras compartiendo carencias, pero, sobre todo, auxiliares valiosas en la educación de los niños los que, con el paso del tiempo, son ahora elementos que contribuyen al progreso del Valle de Santo Domingo. 

Febrero 23 de 2022.

viernes, 18 de febrero de 2022

ES EL PRESIDENTE DE MÉXICO

La semana pasada el diario español ABC publicó un artículo en su sección opinión con el título de “Al pendejo ni caso” del periodista Carlos Herrera. Al leerlo me di cuenta con sorpresa e indignación que se refería al presidente de nuestro país Andrés Manuel López Obrador.

Sus comentarios apegados a la verdad en cuanto al presidente por la “pausa entre México y España” le resulta inadmisible porque según opiniones ya generalizadas, sólo se trata de buscarse un enemigo extranjero a fin de desviar la mirada de una sociedad que asesina periodistas y mujeres, además de un pésimo control de la pandemia del Covid-19.

Herrera no justifica esa decisión del gobierno de nuestro país, pues España y México siempre han mantenido buenas relaciones tanto en lo cultural como en lo comercial. Así también la creación de miles de empleos por las industrias establecidas a lo largo de los años. Una relación recíproca que nada tiene que ver con la dominación española en la época de la conquista del imperio azteca.

La suspensión de relaciones con España supuestamente ha hecho olvidar la denuncia de la vida de lujos de un hijo del presidente y la mansión en que vive en la ciudad de Houston. Y de las amenazas y linchamientos de periodistas que con toda razón han expuesto la grave situación de nuestro país en lo económico y los actos de corrupción de sus funcionarios y familiares.

Periodistas de valor civil como Carlos Loret de Mola, Joaquín López Dóriga, Ángel Verdugo, Ricardo Alemán y Carlos Alasraki, aunque hay más, han sido expuestos a la vendetta pública por parte del gobierno en el poder, acusándolos de mentirosos y ser parte de la mafia de sexenios anteriores. Pero también son objeto de la ira presidencial de periódicos y revistas de prestigio nacional como Reforma, El Universal, Proceso, Nexos y Letras Libres.

El ataque sistemático contra Loret de Mola y el acto violatorio de sus derechos ciudadanos, ha originado una serie de protestas expuestas a través de una plataforma la que, como bien lo dice Margarita Zavala, “fue dirigida por hombres y mujeres que pusieron lo que tenían para escucharnos unos a otros y expresar libremente su solidaridad con el periodista. Fueron horas de ejercicio democrático, de poder y fuerza ciudadana, horas que convirtieron la oscuridad del abuso del poder en la esperanza de la indignación pacífica de las y los ciudadanos. Esperanza pura, dignidad ciudadana, dignidad mexicana”.

En lo personal comparto las opiniones de esos comunicadores, porque hacen uso de la libertad de expresión, y aunque a veces sus críticas son severas revelando la incapacidad presidencial y la toma de decisiones equivocadas, aun así se aceptan por aquello de que “la ropa sucia se lava en casa” y aquí podemos poner coto a los errores en el arte de gobernar de nuestro presidente.

Pero que medios de comunicación extranjera, como es el caso del periódico ABC utilice argumentos soeces en contra del dirigente de nuestro país no parece correcto y raya en la ofensa personal. El periodista Carlos Herrera así lo dice: “México merece por la calidad humana de su pueblo más altura y eficacia en la gestión de su endiablada realidad, y no un pobre pendejo desnortado, incapaz de arreglar las desigualdades de su país”.

Se puede criticar con opiniones mesuradas y con respeto a las investiduras, tal como lo hacen otros medios informativos como The Economist, El País, el New York Times. Son periódicos de divulgación mundial y están en su derecho de proporcionar información sobre problemas diversos que suceden en cualquier país. Y cuando se refieren a México con opiniones apegadas a la realidad, debemos ponderarlas como se merecen.

Cierto, nuestro país se encuentra en una encrucijada. Las pésimas decisiones de nuestro presidente en cuanto a los retos contra los periodistas, la violación del respeto a los datos personales, la suspensión de las relaciones con España, los actos de corrupción de sus familiares, motivan la crítica ciudadana y amenazan la estabilidad social y política del país.

Pero, repito, los mexicanos hemos y somos capaces de resolver nuestros propios asuntos. Al fin y al cabo para bien o mal de México, Andrés Manuel López Obrador es nuestro presidente. 

Febrero 16 del 2020.

jueves, 3 de febrero de 2022

EL APOCALIPSIS Y EL CLIMA

Hace tiempo no leía la palabra Apocalipsis. La encontré en un artículo sobre el clima del ensayista Noah Harari que apareció en el periódico El País, el cual escribe: “A medida que la crisis climática se agrava, muchas personas restaban gravedad a la amenaza o alegaban que era demasiado pronto para preocuparse por ella. Ahora, son muchos los que dicen que es demasiado tarde. Se avecina el Apocalipsis y no podemos hacer nada para evitarlo”.

El Apocalipsis también conocido como el libro de las Revelaciones, es el último libro del Nuevo testamento de la Biblia. Desde el punto de vista histórico se sabe que fue escrito por el apóstol San Juan a principios del siglo II cuando las persecuciones contra los cristianos fueron más cruentas.

Según la tradición cristiana el fin del mundo anunciado por el Apocalipsis no tiene “Ni día ni hora”. Algunos teólogos opinan que no se conoce la fecha del fin del mundo, aunque cuando llegue será una renovación con motivo de la segunda aparición de Jesús. Es un libro profético que contiene una seria de revelaciones sobre el fin del mundo. Por eso cualquier catástrofe ambiental generada por el hombre o la naturaleza exclamamos angustiados: ¡Es el Apocalipsis!

Los efectos de la crisis climática es un peligro para la humanidad. Desde años atrás el aumento de la temperatura está alterando el equilibrio habitual de la naturaleza. Las temperaturas más elevadas multiplican las enfermedades; los incendios forestales se están multiplicando en deterioro de la economía familiar; el agua cada día es más escasa debido a las sequías; el agotamiento de los recursos naturales pero, sobre todo, el uso y la quema de combustibles fósiles y su alto contenido de bióxido de carbono que produce grandes cantidades de gases de efecto invernadero originando el aumento de la temperatura ambiental.

Harari afirma que los graves problemas que origina el cambio climático pueden solucionarse si a nivel mundial se aportara el 2 % del PIB. Y esta cantidad se antoja mínima si se compara con los gastos que hacen los gobiernos en otros rubros. En el 2020, se destinaron 2 billones de pesos en sus ejércitos, lo que representan el 2.4 % del PIB mundial. Y de que también dedican alrededor de 500 mil millones de dólares como subsidios a los combustibles fósiles, lo que equivale al 2 % del PIB mundial.

Todo lo anterior ha sido motivo para las reuniones internacionales llevadas a cabo para solucionar este grave problema. Desde el año de 2009 hasta el 2019 las reuniones de cientos de países han servido para establecer puntos de acuerdo incluso fijando metas a corto plazo para lograr resultados satisfactorios. Pero por causas económicas y de poder muchos países han hecho caso omiso de estos acuerdos.

México es uno de ellos. Con una política un tanto equivocada relacionada por el uso de combustibles fósiles, está empeñado en construir y comprar refinerías para la producción de gasolinas. Independientemente del gasto excesivo que ello representa, ha hecho caso omiso de la conveniencia de utilizar la energía limpia a base de sistemas eólicos o hidráulicos.

Ahora, con la iniciativa presidencial de la reforma energética que está causando inquietud ciudadana sobre la conveniencia de llevarla a cabo, un partido político está realizando una encuesta a nivel nacional que tiene como finalidad conocer la opinión de la gente sobre la conveniencia de que el Congreso de la Unión apruebe o rechace esta iniciativa.

Pero ante las presiones internacionales que observan un rechazo a los acuerdos sobre el cambio climático, es casi seguro que la reforma quedará solo en un intento más de un gobierno alejado de la realidad que vive la humanidad.

Y en cuanto al cambio climático, Harari recomienda: “No debemos sucumbir al derrotismo y alguien diga ¡Es demasiado tarde! ¡Se avecina el Apocalipsis! Debemos responder “Podemos impedirlo con sólo el 2 %. Así es que cuando se reúnan los gobernantes en el mes de noviembre de 2022, les digamos a los allí presentes ¡Queremos que saquen el bolígrafo y firmen un cheque por el 2 % del PIB mundial anual!

Febrero 02 de 2022.