Vida y obra

Presentación del blog

A través de este blog, don Leonardo Reyes Silva ha puesto a disposición del público en general muchos de los trabajos publicados a lo largo de su vida. En estos textos se concentran años de investigación y dedicación a la historia y literatura de Baja California Sur. Mucho de este material es imposible encontrarlo en librerías.

De igual manera, nos entrega una serie de artículos (“A manera de crónica”), los cuales vieron la luz en diversos medios impresos. En ellos aborda temas muy variados: desde lo cotidiano, pasando por lo anecdótico y llegando a lo histórico.

No cabe duda que don Leonardo ha sido muy generoso en compartir su conocimiento sin más recompensa que la satisfacción de que muchos conozcan su región, y ahora, gracias a la tecnología, personas de todo el mundo podrán ver su trabajo.

Y es que para el profesor Reyes Silva el conocimiento de la historia y la literatura no siempre resulta atractivo aprenderlo del modo académico, pues muchas veces se presenta con un lenguaje especializado y erudito, apto para la comunidad científica, pero impenetrable para el ciudadano común.

Don Leonardo es un divulgador: resume, simplifica, selecciona una parte de la información con el fin de poner la ciencia al alcance del público. La historia divulgativa permite acercar al lector de una manera amigable y sencilla a los conocimientos que con rigor académico han sido obtenidos por la investigación histórica.

Enhorabuena por esta decisión tan acertada del ilustre maestro.

Gerardo Ceja García

Responsable del blog

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domingo, 18 de octubre de 2015

La ladrona de libros

Con motivo de su cumpleaños le regalé a mi hija Marta Patricia el libro “La ladrona de libros” que después lo reprodujeron en película. En su tiempo —hará unos  siete años— fue un éxito de librería y creo que hasta la fecha.

Es el relato de una niña de escasos ocho años que se introduce en la casa del alcalde cuando no hay nadie y se apodera de libros que después lee en compañía de un refugiado judío. Fue en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y la persecución de los judíos era incesante. La niña, Liesel Meminger, adoptada por la familia con la que vivía, después de un bombardeo queda abandonada y la esposa del alcalde le da su protección.

Me viene el recuerdo —guardada toda proporción— ahora que apareció la noticia de que una escuela preparatoria del municipio de Los Cabos tiró a la basura una cantidad apreciable de libros diversos, mismos que formaban parte de la biblioteca de esa institución. Los motivos se ignoran pero el hecho es a todas luces reprobable.

Aquí en La Paz sucedió algo parecido, en una institución educativa superior. Nomás que la explicación que se dio fue la de haberlos donado a otras bibliotecas. Lo cierto es  que un amigo mío, que había entregado para su resguardo varios de esos libros, protestó enérgicamente ante tal descabellada decisión.

El desprecio por los libros no es nuevo. Desde la época de la Inquisición, allá por el siglo XVI, la iglesia elaboró un índice, el Index Librorum Prohibitorum, de los textos que no debían leerse por ir en contra de los principios cristianos. Y a través de los años ese Índice les dio palo —los quemó— a los libros del Talmud, de astrología, los de Martín Lutero y vaya hasta los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, y no digamos los de Maquiavelo, Dante, Rabelais y Tomás Moro. Y en el colmo de la persecución hasta Fray Luis de León quien estuvo preso cuatro años, por desacato a la Iglesia.

Pero la Iglesia no era la única que cantaba mal las rancheras. En el inicio del nacional socialismo de Hitler, en la tercera década del siglo pasado,  el ministro de propaganda del partido nazi, Joseph Goebbels, ordenó el saqueo de bibliotecas y librerías y en desfile con antorchas —fue en la noche del 1.º de mayo de 1933— arrojaron a la hoguera más de 25,000 libros. Entre ellos estaba los de Albert Einstein, Sigmund Freud, Jack London, Ernest Hemingway, Lewis Sinclair y hasta los de Hellen Keller, la escritora norteamericana que superó sus deficiencia de la sordera y la ceguera.

Dicen los bien informados que cuando Goebbels oía hablar de cultura sacaba la pistola. Lo cierto que en esos años de la Segunda Guerra Mundial, los únicos textos permitidos en Alemania eran los dedicados al nazismo. Vaya usted a creer.

Y mire lo que son las cosas. Un día cualquiera, mi bisnieta Frida Yucari recogió unos libros que una persona ignorante arrojó a la basura. Me enseñó  algunos y cuál no sería mi sorpresa cuando me di cuenta que formaban parte de una colección de grandes biografías editada por W. M Jackson, en 1954. De esa colección, valiosa en sí misma, conservo seis que compré hace muchos años a la estimada amiga Consuelo Montes López.

Los libros, como portadores del conocimiento universal, no se tiran a la basura. Lo mejor es regalarlos a los alumnos que se interesen por ellos, o donarlos a otra institución que los necesite. Pero deshacerse de los libros así como así, merece la repulsa de la sociedad.

Octubre 16 de 2105.

domingo, 4 de octubre de 2015

El interés por la historia bajacaliforniana

Los días 1 y 2 del mes pasado, invitado por la CROC, impartí dos conferencias a los miembros de esa organización sindical en las ciudades de Cabo San Lucas y La Paz. El tema central se refirió a la historia de la Baja California desde la época precolonial hasta los tiempos presentes.

Durante hora y media expuse, de manera general, como se desarrollaron los acontecimientos históricos a partir del descubrimiento de la península por Fortún Jiménez, en 1533. Y de cuál fue el origen de la palabra California, un tema obligado cuando se habla del pasado de este región de México.

Auxiliado por imágenes variadas hice referencia a la presencia de Hernán Cortés en estas tierras y su determinación de bautizar el sitio donde desembarcó como Puerto y Bahía de Santa Cruz, por el hecho de haber arribado el 3 de mayo de 1535. Muchos años después, otro expedicionario, Sebastián Vizcaíno le cambio el nombre por el de La Paz,

Hice alusión, de manera especial, al período de los misioneros jesuitas, franciscanos y dominicos que estuvieron aquí desde 1697 hasta 1840. Desde luego, correspondió a los primeros fundar las 17 misiones a todo lo largo de la península, iniciando con la de Loreto y terminando con la de Santa María de los Ángeles, en 1767. Ese año donde llegó la orden de expulsión de los jesuitas de la Baja California y de todo el país.

Antes de iniciar las conferencias, me llamó la atención la intervención del dirigente de la CROC en el estado, el señor Esteban Vargas Juárez, cuando explicó a sus compañeros de la intención de esas pláticas relacionadas con nuestro pasado. Les dijo que sabía que muchos de los presentes no eran originarios de esta región del país y desconocían en parte los orígenes de sus mujeres y sus hombres, de las bellezas naturales que la rodea y que son un atractivo para el turismo que nos visita. “Muchos de ustedes —observó— laboran en hoteles cuyos huéspedes se interesan en conocer aspectos históricos o culturales del lugar al que llegan y, muchas de las veces, son a ustedes a quienes les preguntan. Por eso necesitamos conocer más de este lugar. Y esa es la razón por la que hemos iniciado una serie de pláticas tendientes a ese fin…”.

Motivados por ese mensaje de su dirigente, las cerca de ciento cuarenta personas que asistieron a mis pláticas, escucharon con profunda atención la exposición que hice sobre las diversas épocas históricas por las que ha pasado la Baja California. Al término de ellas les agradecí su presencia y reconocí el interés de su organización para esta clase de eventos de divulgación histórica y cultural

Después me informaron que ello forma parte de un plan de actividades que ellos desarrollan en beneficio de las familias, como las tecnologías domésticas, los programas de abasto, los centros de capacitación y convivencia social y el de emprendedores en movimiento. Toda una serie de acciones que son comunes en esta clase de organizaciones sindicales.

Claro, abundando un poco sobre lo dicho por su dirigente, hice referencia a la importancia que reviste el conocer las características de nuestra región y sus habitantes, sobre su pasado y su presente, ya que ello nos permite valorar la medida de sus esfuerzos a favor de esta tierra. Y como, conociéndola, es que se forma una identidad que permitirá defender en su momento el patrimonio del pueblo sudcaliforniano. Un patrimonio que ahora es suyo por radicar, junto con sus familias, en estos hermosos lugares.

Habrá ocasión en que pueda volver a cambiar impresiones con los integrantes de este sindicato. O con cualquier otro grupo interesado en afirmar sus raíces sudcalifornianas. Vale la pena el intento.

Octubre 03 de 2015.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Una muestra de odio racial

Poco le duró el gusto, digo, si fray Junípero Serra se enteró en el más allá, de su canonización por el papa Francisco en estos últimos días de septiembre durante su visita a la ciudad de Washington, Estados Unidos. Porque apenas antier, el lugar donde fue sepultado fue dañado por vándalos que destruyeron varias lapidas y la basílica del misionero franciscano manchada con pintura.

En una crónica que escribí el 6 de septiembre, me referí a fray Junípero y su fugaz permanencia en la Baja California al frente de los misioneros franciscanos que sustituyeron a los jesuitas en el año de 1768. Fugaz, porque al año siguiente, junto con el gobernador Gaspar de Portolá, llegó a la Alta California a fin de fundar nuevas misiones en esa extensa región.

La primera misión fundada fue la de San Diego de Alcalá el 16 de julio de 1769 y la segunda, San Carlos Borromeo en el mes de junio de 1770, en un lugar llamado Carmelo, cerca de la hoy ciudad de Monterey. Hoy, el pueblo de Carmel es una comunidad de 4,000 habitantes y tuvo su momento de fama en 1980, cuando eligió al actor Clint Eastwood como su alcalde.

En Carmel yacen los restos de Serra. Y en la ciudad de Washington se encuentra un monumento con su efigie en la sala de estatuas, monumento que fue visitado por el papa Francisco. En el solemne acto de canonización el jerarca de la Iglesia dijo de fray Junípero: “Buscó defender la dignidad de la comunidad nativa, protegiéndola de cuantos la habían abusado. Abusos que hoy nos siguen provocando desagrado, especialmente por el dolor que causan en la vida de tantos. Tuvo un lema que inspiró sus pasos y plasmó su vida: supo decir pero especialmente supo vivir diciendo «Siempre adelante»”.

Pero Serra no ha sido el único que ha sufrido agravios. En la historia de la evangelización de las Californias existen varios casos de misioneros que fueron objeto de represalias de parte de los grupos aborígenes. La peor de ellas fue el asesinato de los padres jesuitas Nicolás Tamaral y Lorenzo Carranco, de las misiones de San José del Cabo y Santiago, en el año de 1734.

Un año después los causantes de la rebelión —Botón y Chicori— fueron apresados y condenados a muerte.

Otro caso fue el del padre Félix Caballero de la orden de los dominicos y fundador de la misión de Nuestra Señora de Guadalupe, en 1834. Por supuestos abusos contra los indios de la región, un cacique llamado Jatñil intentó matarlo. Se salvó de milagro escondiéndose bajo las faldas de la cocinera. Como el susto no se le quitó, pidió su traslado a la misión de San Ignacio buscando su seguridad. Pero le falló, porque a los pocos meses murió en condiciones extrañas, quizá envenenado.

Otro que no le fue tan bien fue el padre dominico Eudaldo Surroca de la misión de Santo Tomás de Aquino. En 1803 lo encontraron muerto en sus aposentos y su deceso se lo cargaron a una cocinera de nombre Bárbara, quien con dos cómplices llevaron a cabo el asesinato. Dicen las crónicas que ella era la amante del sacerdote, pero que la tenía incomunicada, sujeta a sus caprichos y abusos sexuales.

De modo que a fray Junípero no le fue tan mal. La policía, eficiente de por sí en los Estados Unidos, pronto dará con los vándalos y serán castigados con el rigor de la justicia de ese país. Y las lápidas y la basílica donde descansa el ahora santo de la Iglesia católica, quedarán inmaculadas, como fue la vida y la obra de este extraordinario misionero.

Será quizá la ciudad de Querétaro una de las primeras en edificar un templo donde se le venerará, dado que fue en la Sierra Gorda de ese estado donde Serra dejó un recuerdo imperecedero.

Septiembre 30 de 2015.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Una guayabera y los chiles en nogada

Hace días recibí la invitación para asistir a la toma de posesión de Carlos Mendoza Davis como el nuevo gobernador de nuestro estado. En una pequeña tarjeta adjunta indicaba que los hombres deberían llevar guayabera de manga larga. “ Bueno —me dije— para el calor septembrino es lo más adecuado”.

Ahora, faltando dos días para el acto, recordé que no tengo una camisa de esas características y que si deseaba asistir debería conseguir una. Lo más fácil sería comprarla en una de las tiendas de ropa, pero en la primera de ellas al preguntar por el precio me arrepentí. Costaba la friolera de 1,400 pesos. Así las cosas, me resigné a ver por la televisión la trasmisión del evento.

Ayer, una de mis nietas, la doctora en ciencias Martha Reyes, me habló por teléfono para invitarme a saborear unos chiles en nogada que había adquirido especialmente para nosotros —mi esposa y yo—. Claro, invitación tan especial no podíamos despreciarla, así es que a eso del mediodía llegamos a su casa dispuestos a darle mate a ese famoso platillo poblano.

Mientras se hacían los preparativos de la comida iniciamos una plática sobre diversos temas de actualidad sin faltar, por supuesto, el incremento de la criminalidad en nuestra entidad. Y entre un tema y otro, les dije de la invitación a la toma de posesión y la imposibilidad de asistir por falta de una guayabera de manga larga.

Mi nieta se me quedó viendo y de pronto me interrumpió para decirme: “abuelito, no te preocupes, Carlos tiene varias —Carlos es su esposo y doctor en ciencias igual que ella— y te puede prestar una”. Por fortuna él es de estatura semejante a la mía y es flaco como yo. Con premura se levantó y en menos de tres minutos ya me hacía entrega de una prenda de color blanco que me quedó a la medida.

Así es que, a la par de degustar los chiles en nogada, por cierto riquísimos, aseguré mi presencia en la toma de posesión del nuevo gobernante de Baja California Sur. “Pero, —me pregunté—“¿porqué lo de la guayabera si en esos actos protocolarios lo más común es el traje?”. Preguntando aquí y allá, me informaron que era un reflejo de la forma de vestir del exgobernador del estado, don Ángel César Mendoza Arámburo y que incluso en su toma de posesión en 1975 se presentó con ese atuendo.

En esos años se hizo muy popular la guayabera porque el presidente Luis Echeverría la usaba cotidianamente. Y claro, todos los funcionarios de su gobierno hacían causa común con él. En las fotografías de ese año, aparecen el presidente, Félix Agramont Cota —gobernador saliente—, Ángel César y el profesor Manuel Salgado Calderón vistiendo esa prenda. De seguro, muchos de los asistentes al solemne acto los imitaron.

El hecho mismo de recordar a su padre revela una gran sensibilidad de su hijo Carlos. Durante su registro como candidato a gobernador por el PAN, aseguró que por herencia trae la vocación de servicio y el amor a Sudcalifornia y porque de sus padres comprendió el don de la amistad y la humildad.

Así es que asistiremos a un acto inusitado en Baja California Sur y en nuestro país. Aquí tenemos una familia de gobernadores para bien de todos: el Lic. Ángel César Mendoza Arámburo, Alberto Andrés Alvarado Arámburo y Carlos Mendoza Davis. Los dos primeros de gratos recuerdos por su excelente y honesta administración; del último sus reiterados deseos de seguir el ejemplo de sus antecesores.

Septiembre 07 de 2015.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Junípero Serra y la Baja California

Hace unos días en el periódico El Sudcaliforniano apareció una nota en la sección República, en la que se da conocer que el día 23 de septiembre en la ciudad de Washington se canonizará a fray Junípero Serra, el misionero franciscano fundador de varias de las misiones de la Alta California y años antes de las misiones de la Sierra Gorda del estado de Querétaro.

La vida y la obra de este fraile son un tanto desconocidas por los habitantes de esta península, dado que por su corta estancia en ella —un año— no realizó acciones trascendentes, como lo hicieron en su tiempo los misioneros jesuitas. En esos años, de 1768 a 1772, los franciscanos solamente atendieron en la medida de sus posibilidades las misiones que dejaron los jesuitas después de su expulsión en 1767.

Con la autorización del rey de España, el visitador José de Gálvez brindó todo su apoyo a fin de que los franciscanos llegaran a la Alta California donde realizaron una extraordinaria hazaña fundando misiones como las de San Diego de Alcalá, San Bernardino, San Carlos Borromeo y la de Santa Bárbara.

El recorrido desde la Baja California hasta la Alta en el año de 1769 es descrito con detalles en el diario que escribió el padre Serra el cual, gracias a la buena disposición del historiador Carlos Lazcano, fue publicado en el 2002 por el gobierno del estado, la fundación Barca y el Museo de Historia de Ensenada. En la introducción del libro Carlos dice:

Formando expedición por tierra con el gobernador Portolá, inicia Serra la marcha hacia el norte. La preocupante herida de su pierna ulcerada hacía tan torpe y pesado su caminar… Pero Fray Junípero no se rinde. El primero de julio de 1769 llegan al puerto de San Diego y, mientras las tropas izan la bandera de España y levantan el campamento, el padre Serra enarbola la cruz y funda la primera misión en la Alta California”.

Serra era un hombre de carácter firme y de una gran voluntad. A pesar de sus dolencias superó obstáculos y fue el fundador de las primeras nueve misiones. Lazcano dice de él: “Miles y miles de kilómetros pisó en su fecunda vida. Cojeando y valiéndose de un bastón, visita las misiones para estar con sus hermanos los misioneros. Predica, confirma, bautiza, confiesa y aún le queda tiempo, para él el más precioso, en el que se ocupa de los problemas y necesidades de sus queridos indios”.

El 28 de agosto de 1784 falleció y fue sepultado en la misión de San Carlos Borromeo, cerca de Monterrey. El 25 de septiembre de 1988, Juan Pablo II, quien había visitado la tumba de fray Junípero Serra, lo beatificó solemnemente en la ciudad de Roma. Y ahora, el 23 de septiembre será canonizado por el papa Francisco durante su visita a esa ciudad norteamericana. El solemne acto se llevará a cabo en la basílica del Santuario de la Inmaculada Concepción, que es la mayor iglesia católica en los Estados Unidos y una de las más grandes del mundo.

Son diversos los historiadores que se han referido a la vida y la obra de Serra. La más importante, quizá, es la de fray Francisco Palou que escribió “La vida de fray Junípero Serra”, publicado por la editorial Porrúa en su colección Sepan Cuantos. También la conferencia que ofreció en esta ciudad el doctor Lino Gómez Cañedo titulada “Un lustro de administración franciscana en Baja California.”

Serán, desde luego, los estados de Querétaro y el de California en los Estados Unidos, los que estarán de plácemes, porque sintieron la presencia de este misionero, cuyo recuerdo vivirá reflejado en las misiones que fundó tanto en México como en los Estados Unidos.

Septiembre 04 de 2015.

miércoles, 29 de julio de 2015

La triste historia del AGM

Fue en el mes de marzo del año de 2007 cuando se creó oficialmente el Archivo General del Municipio de La Paz, mediante un acuerdo del cabildo del XII ayuntamiento, dirigido en ese entonces por el profesor Víctor Manuel Castro Cosío.

Sustentado en un reglamento aprobado de antemano, el AGM inició sus funciones en un local proporcionado por el ayuntamiento localizado en la calle Virginia Peralta Albáñez, en la colonia Adolfo Ruiz Cortínez. Como encargado del mismo quedó un servidor auxiliado por un eficiente elemento, Héctor Aarón Salgado Molina.

En la administración municipal siguiente bajo la presidencia de Rosa Delia Cota Montaño, el AGN continuó con la recepción, clasificación e inventario de los documentos generados por los ayuntamientos anteriores, para lo que contó con mayor personal, equipo de oficina y remodelación del edificio.

En esos años, ya se tenía información de que el local que ocupaba el AGN era propiedad del gobierno del estado, y que deberían hacerse gestiones para que por medio de una donación o intercambio pudiera el ayuntamiento registrar la propiedad a su nombre. Pero lamentablemente nada se hizo al respecto.

Cuando entró en funciones el XIV ayuntamiento dirigido por la licenciada Estela Ponce Beltrán, a mitad de su período, el gobierno estatal exigió la devolución del inmueble y no teniendo justificaciones legales por parte de las autoridades municipales, se desocupó el local.

Pero por la premura de la orden de desalojo, todos los documentos amontonados en un vehículo fueron trasladados a un edificio que ocupaba la Dirección de Cultura Municipal donde en dos pequeños cuartos de la planta baja los trabajadores los depositaron sin ningún orden. Y así permanecen hasta la fecha.

La historia del AGN es triste pero aleccionadora. En el gobierno municipal del licenciado Alfredo Porras, en mi carácter de cronista, hicimos el rescate de unos documentos apilados en la torre del antiguo palacio municipal. Fueron 639 expedientes de administraciones anteriores que se guardaron en 26 cajas archivadoras.

Esos 639 expedientes como se dice, anduvieron de la ceca a la meca, pues por falta de local adecuado primero se guardaron en la Dirección de Comunicación Social, después en una oficina de gestoría localizada sobre la calle Márquez de León; cuando ésta desapareció no se encontró otro lugar más que en mi casa en un lapso de tres meses; cuando se hizo cargo del ayuntamiento el profesor Castro Cosío le destinaron un espacio en el edificio que ocupaba la Dirección de Asuntos Jurídicos del municipio, sobre las calles Josefa Ortiz de Domínguez, entre Pino y Caoba; después, en el 2007 se le destinó un pequeño local en el edificio de la Unidad Municipal de Atención a la Mujer, que resultó insuficiente e inadecuado: no se ocupó.

Por fin, después de esas peripecias, las 26 cajas archivadoras quedaron depositadas en un lugar seguro, en el recién creado Archivo General Municipal en el año de 2007 Pero, de nueva cuenta, esos documentos continúan su peregrinar hasta que una autoridad, consciente de la importancia de resguardar la memoria del municipio de La Paz, haga hasta lo imposible para construirle un edificio propio.

Vale la pena preguntarnos: ¿podrá hacerlo realidad el XV ayuntamiento que presidirá el licenciado Armando Martínez Vega? Como dice el periodista Ricardo Alemán: Al tiempo.

Julio 27 de 2015

domingo, 12 de julio de 2015

El municipio de La Paz y sus regidores

En un artículo de análisis que apareció hace días en “El Sudcaliforniano”, José Alberto Ruiz Saldaña quien es consejero electoral del INE, hace mención del gran número de regidores que tienen algunos municipios del país y se pregunta sobre la posibilidad de disminuirlos en un plan de racionalizar el gasto público.

Dice que en nueve estados hay municipios que tienen veinte regidores y otros entre quince y diecinueve. Los menos son de once. A Ruiz Saldaña le parece suficiente que los municipios solamente tengan 3, 6 o 9 regidores, su presidente municipal y el síndico. Para ello es factible una reforma al artículo 115 de la Constitución, cosa que es posible jurídicamente y económicamente deseable.

Tiene razón el consejero electoral del INE. Son grandes los recursos que se destinan para sostener a estos órganos deliberativos, sobre todo en los municipios con grandes carencias. Mucho se podría ahorrar si se considerara que no es necesario tener tantos integrantes en los cabildos.

Cuando leí el artículo me di a la tarea de investigar con cuantos regidores ha contado el municipio de La Paz desde que se reinstaló en el año de 1972. Afortunadamente hay mucha información al respecto y me ayudó el contenido de mi libro “Historia del Municipio de La Paz” que escribí en el año de 2006.

Cuando se instaló el primer ayuntamiento se integró por un presidente, un síndico y cinco regidores. Como son pocos los voy a mencionar: Agapito Duarte Hernández, Gilberto Márquez Fisher, Manuel Salvador González Ceseña, Manuel Salgado Calderón y Teresa Delgado de Varela. El presidente fue el ingeniero Alfonso González Ojeda y el Sindico el licenciado Guillermo Mercado Romero.

Ese número de regidores se mantuvo hasta el tercer ayuntamiento y ya en el cuarto aumentó a ocho. Del quinto ayuntamiento comenzó “la espiral inflacionaria” por llamarla de alguna manera. Siendo presidente municipal  el licenciado Enrique V. Ortega Romero su cuerpo edilicio fue de trece miembros. Igual número tuvo el sexto ayuntamiento bajo la presidencia del ingeniero José Carlos Cota Osuna.

En el año de 1990 y de acuerdo con la nueva ley electoral, el séptimo ayuntamiento se integró con 18 regidores, 14 por elección directa y 4 de representación proporcional. Y de ahí pal real, fueron de 18 y 19 hasta el décimo primer ayuntamiento. A partir del décimo segundo hasta el décimo catorce el número de regidores se mantuvo en trece miembros.

En el próximo ayuntamiento que comenzará sus funciones en el mes de septiembre de este año, el cabildo se integrará con un presidente, Armando Martínez Vega; un síndico, Rosa Evelia Solorio Ramírez y 13 regidores. De ellos 8 de elección directa y 5 de representación proporcional.

Desde años atrás se ha venido cuestionando la representación proporcional en los comicios. Y en el caso de los diputados tanto locales como federales la opinión pública es que desaparezcan. Desde luego, también en los ayuntamientos con los regidores. Pero eso corresponde a decisiones del Congreso, de la Constitución y del Instituto Nacional Electoral.

Por lo pronto, la pregunta sería: ¿son necesarios tantos regidores y el cuerpo administrativo que los acompaña?


Julio  10 de 2015.

domingo, 14 de junio de 2015

El alumbrado de La Paz

Ahora que el H. Ayuntamiento de La Paz  ha contemplado la reposición de todo el alumbrado público de la ciudad concediendo su cuidado y rehabilitación a una empresa privada,  concesión que por cierto ha sido censurada por la organización Observatorio Ciudadano, y creo que también por muchos paceños por aquello de hipotecar las finanzas del municipio durante quince años, me parece adecuado recordar los tiempos en que La Paz no contaba con ese servicio.

El periodista Rogelio Olachea en su libro La Paz de Antaño narra que allá por los años  veinte todas las casas se alumbraban con quinqués y que en los sitios públicos como el Jardín Velasco estaban instalados mecheros colgados en las ramas de los árboles los que, por causa del hollín ya no eran verdes sino negros. También dice que en las esquinas de las manzanas había farolas y un sereno limpiaba todos los días los cristales ahumados y reponía el combustible.

Por su lado, el buen amigo Jesús Cota me platicaba que en 1918 el entonces gobernador del Territorio, general Manuel Mezta, inauguró una pequeña planta eléctrica que funcionaba en el interior del palacio de gobierno y daba servicio a sus dependencias y a varias casas cercanas al edificio. En ello coincidió con Rogelio ya que este hace mención de ese hecho.

Jesús, quien trabajó toda su vida en la Comisión Federal de Electricidad, agregó que años después la planta eléctrica se instaló a un lado del malecón, sobre la calle Melchor Ocampo. Y allá por lo ochenta se cambió al lugar donde actualmente se encuentra. Cota era un buen conversador y por él supe que junto con  otros dos amigos se habían tomado el café más caro del mundo.

Fue en 1959 cuando un ciclón hizo destrozos en la ciudad, entre ellos el derrumbe de varios postes del sistema eléctrico lo que motivó la suspensión del servicio. Al día siguiente, cuando se presentaron a trabajar, se les antojó un trago de café, por lo que buscaron una parrilla eléctrica, prepararon la cafetera, y para generar energía echaron a funcionar la planta el tiempo necesario. Cumplido su antojo la pararon.

Pero volviendo al tema del alumbrado público y de la empresa que se encargará de él, existe una mala interpretación al respecto. En su edición de ayer, (junio 13) El Sudcaliforniano incluye la información de Observatorio Ciudadano y de las aclaraciones del licenciado Rodrigo Serrano Castro, subsecretario de la Consejería Jurídica del gobierno del estado, donde éste último declara que no se autorizará ese contrato en tanto no lo apruebe el Congreso del Estado.

Sin embargo, en el propio El Sudcaliforniano del día 10, se insertó una nota del ayuntamiento informando que la concesión ya había sido aprobada y publicada para su ejecución en el Boletín Oficial del Gobierno del Estado. Incluso da el nombre de la empresa, Grupo Integral de Recolección y Reciclados de Occidente, S. A. de C. V.

Para los habitantes de nuestra ciudad esta concesión tiene muchos inconvenientes, tal como lo ha hecho saber Observatorio Ciudadano en una carta dirigida al presidente municipal de La Paz, sobre todo porque es necesaria la participación de verdaderos expertos, además de la opinión ciudadana.  Como sea, lo prudente será que el ayuntamiento de marcha atrás y evitar así que los próximos ayuntamientos sobrelleven una carga  más allá de sus posibilidades financieras.


Junio  14 de 2015.

martes, 19 de mayo de 2015

El valor de la educación

Conservo en mi biblioteca tres interesantes libros que me obsequió el inolvidable amigo Ángel César Mendoza Arámburo. Llevan por título “La isla de la Pasión” de Laura Restrepo, “Vivir” de Julio Scherer García y “Las palabras de Casandra” de Fernando Vázquez Rigada. Voy a referirme brevemente a este último.
El libro de Fernando está compuesto por diversos ensayos sobre temas políticos, económicos, sociales e históricos. Es una radiografía del México actual con una visión del futuro contrastada con el pasado de la república. Dice él que Casandra desde la antigua Grecia ha advertido lo que ocurrirá en el futuro. Los datos son claros, pero nadie los escucha. Los dioses le han bendecido con la capacidad de adivinación, pero les ha negado el don de la persuasión. Hoy su visión es más que palabras, son advertencias. Cada quien sabrá si las atiende o las ignora.
Al referirse al desarrollo de México en las últimas cinco décadas lo compara con la de otros países que, en parecidas circunstancias, luchaban con un atraso secular en todos los órdenes. Y de cómo, a base de reformas lograron superar las adversas condiciones de su desarrollo.
Menciona en primer lugar a España y su paso del franquismo a la monarquía, con políticos de la talla de Adolfo Suárez y Felipe González. El primero conformando el Pacto de la Monclova que involucraba a todos los actores sociales y con una reforma educativa como parte esencial de su éxito.
El segundo, de inclinaciones socialistas, también se preocupó por modernizar la economía, hacer una reconversión industrial, reformar el sistema educativo y fundar un sistema nacional de innovación.
Cuando se refiere a la república de Corea, recuerda que en 1945 era una colonia japonesa. Al terminar la segunda guerra mundial, con un país dividido y una guerra civil, Corea era una tragedia humana. Pero lo que ocurrió fue sorprendente. Su nuevo líder, Park Chun Hee inicia su gobierno prometiendo erradicar del país dos lacras: la corrupción y la pobreza. Con políticas innovadoras, usando el poder y la aplicación de la ley se opuso a la corrupción. Con mano flexible y apoyado por los más influyentes industriales del país logró crear fuentes de trabajo para toda la población.
Además, un factor importante en el modelo coreano fue darle valor a la educación como generadora de la especialización y la innovación. Este país se convirtió en uno de los más avanzados del mundo gracias a la inversión familiar en la educación y la inversión gubernamental en las escuelas y en los profesores. Hoy el ingreso económico familiar se utiliza en la educación de sus hijos. Y eso dio lugar a que el 81 % de los que egresan de secundaria sigan estudiando en las universidades.
Corea es actualmente es líder en el desarrollo de la industria de telecomunicaciones, la economía digital y el desarrollo masivo de redes de internet de alta velocidad. Y todo ello gracias a la educación de su pueblo.
En México, después de varios intentos de reformas a la educación, el actual gobierno de la república está empeñado en aplicar una reforma que coloque a la educación como un elemento central de su futuro desarrollo. Así lo entendieron los gobiernos estatales al apoyar en su mayoría esa iniciativa para mejorar la calidad de la educación.
Así lo entendimos la mayoría de los mexicanos, pese a una minoría, entre los que se encuentran grupos de maestros de varios estados del sur de la república que se oponen a esta reforma. No obstante nosotros estamos convencidos de que en la educación se juega el futuro del país, porque ella es el factor clave que hará posible su crecimiento, tal como lo han hecho en su momento países altamente desarrollados como Corea, China, la India y Brasil.
Tiene razón el autor de Casandra: Lo más imprescindible es generar conocimiento y aplicarlo. Antes de producir petróleo o manufacturas hay que producir cerebros, muchos cerebros. El estado de la educación en México es desastroso. Si la economía del conocimiento es el signo del futuro no debemos perder tiempo.
Los maestros de Baja California Sur deben ser partícipes en esta gran cruzada nacional. Por eso, independientemente de que los puedan mover intereses políticos, no les es dable desatender la educación de niños y jóvenes, porque eso afecta al desarrollo del país que todos deseamos.

Mayo 19 de 2015